lunes, 25 de mayo de 2009

"EL MIO"

En la década de los cincuenta, cuando apenas adquiría el “uso de la razon”, fui llevado por mis padres a visitar al abuelo materno que se había trasladado con sus hijas a Cali. El pertenecía a las familias venidas de la montaña en la diáspora que constituyo la “colonización antioqueña”, buscando tierras más al sur, en lo que hoy forman el Gran Caldas: Caldas, Quindío y Risaralda.
Cali era una bella ciudad, donde lo que más se distinguía era su clima tropical y el viento que venía del mar Pacifico por la ruta de los Farallones. La ciudad empezaba a ser asiento de los emigrantes de la violencia, que por esos años azotaba las regiones de Colombia, muy especialmente el centro del país, gentes que huyendo del terror buscaban la paz que daban las calles de la nueva urbe.
En la época referida, se distinguía el Club San Fernando y muy especialmente a Lucho Bermúdez, el gran compositor, del porro del mismo nombre e intérprete con su fantástica orquesta, de otra pieza histórica para la ciudad y su gran equipo de futbol el Deportivo Cali, la siempre eterna melodía que sirve de himno de batalla a la institución “gloriosa” como la llamamos sus admiradores: “el pachito eche”.
El ambiente de la ciudad era tranquilo, el rio cruzando la ciudad, hizo brotar del pensamiento inspirado del gran vate Eduardo Carranza, su inmortal verso de “Cali es un sueño atravesado por un rio”.
Cuando me despedía de ella, para retornar a “Mi Manizales del Alma”, me sorprendía una inmensa nostalgia, dejando atrás lo que admiraba de su ciudad, su clima y la belleza de las mujeres, acariciadas por la leve brisa del viento sobre sus vaporosos ropajes, el edificio del Hotel Aristi, al que consideraba la estructura más grande del planeta.
Fueron muchos años de ir y venir. Por la época de los juegos Panamericanos, la ciudad empezaba a ser metrópoli y el evento sirvió para ubicarla como grande en el continente, por ese tiempo culminaba mis estudios de ingeniería.
Con el cartón en la mano busque “coloca”, por todos los rincones viniendo a parar del todo a la ciudad de la que me había enamorado desde pequeño.
Como ingeniero intervine en importantes obras que sirvieron al desarrollo, buscando además con ahínco la institución gremial, de la que más tarde fui su presidente. Como director del gremio de los ingenieros intervine en innumerables acciones que enriquecieron a la colectividad y a la ciudad. Por la década del noventa fueron sobresalientes dos hechos: uno para la ciudad, el estudio de un sistema de transporte metropolitano, el otro para el Departamento y el país: la vía al mar. Hacia ya parte de la Junta de Planeación de la ciudad en representación de los Ingenieros. Debo mencionar para hacer justicia a mi colega y condiscípulo Germán Arboleda Vélez, dos veces Director de Planeación de Cali y espíritu insomne de un sistema de transporte para la ciudad. Su profesionalismo y estudio permanente han servido de manera fehaciente para que el sistema haya sido una realidad.
La carretera al Mar, llamada también Alejandro Cabal Pombo, es la más reciente comunicación del Valle con el océano, data de los años sesenta. Es precedida primero por el ferrocarril que llega a la ciudad de Cali en 1.915, después de treinta años de esfuerzos, comandados por el ingeniero cubano Francisco Javier Cisneros y la carretera bautizada Simón Bolívar correspondiente a la década de los cuarenta.
Como ingeniero conocí las distintas fases adelantadas por el entonces Ministerio de Obras, buscando una mejor vía, por la parte alta del Cañón del Dagua. Después de muchos años de estudios, se descartaron los proyectos del Dagua y el Calima y quedamos en que lo óptimo es mejorar las condiciones de la actual vía. La verdad es que con urgencia necesitamos mejorar la conectividad de Buenaventura el principal puerto marítimo del país con el interior y mientras más pronto mejor, lo demás va en contravía de los intereses patrios y del desarrollo de la economía que requiere de buenas vías, para su usufructo.
Como he estado alejado de la ciudad, durante el último lustro, por mi vinculación con el Norte del Cauca, tuve la oportunidad en la presente semana de conocer el MIO y debo decir con franqueza, que los caleños se han sobrado de transporte metropolitano. Recorrí sin premura los distintos corredores viales y la ciudad me parecía cada vez más bella, además la arquitectura ha sabido interpretar el deseo de un mejor espacio para todos, sentí cierta tristeza cuando pase frente el Club San Fernando, y me acorde del tango, cuando dice “se me escapa un lagrimón”, toda una historia convertida en un muladar, esperamos que el espacio libre sea transformado en un parque, será la única forma de pagar toda una tradición en que se había convertido el lugar, la ciudad lo requiere, mas sabiendo la imperiosa necesidad de aumentar las zona verde y así Curitiba, ejemplo de planificación, no sea más motivo de envidia.
Lo más significativo, ha vuelto el antiguo civismo con que se ha caracterizado al ciudadano de Cali.
Todavía hay muchos problemas al respecto que resolver, pero con paciencia y una nueva dirigencia que comprenda más íntimamente los problemas de la urbe, todo se solucionara y Cali nuevamente será la ciudad de la que nos enamoramos cuando éramos apenas unos niños.



Por: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez

Email: luisforozcog@hotmail.com

miércoles, 15 de abril de 2009

TIEMPOS IDOS

EL EMIGRANTE

IV


El estado de Ohio, se precia en los Estados Unidos, de ser además del precursor de los vuelos aéreos con los hermanos Wright, el inspirador de los viajes siderales con sus astronautas John Glenn, el primer hombre que dio una vuelta a la órbita de la tierra en una nave sideral, en el proyecto Mercury Atlas y Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la luna, todos son hombre nacidos en Ohio.
Russell, el viejo de Saint Paris era amigo personal de Armstrong, razón que tuvo para invitarme a Wapakonnetta, un pueblo al centro este del estado, lugar de la casa del astronauta. Salimos en las horas tempranas del día, en un alegre viaje, que aprovechaba para contarme las historias de la aviación y los hitos de su tierra, en cuestiones aéreas, Los hermanos estadounidenses Orville y Wilbur Wright, fabricantes de bicicletas,en Dayton, contribuyeron notablemente en el avance hacia el nacimiento de la aviación.
Llegaron a diseñar y fabricar el primer avión; esto es, el primer aerodino que, además de generar sustentación, poseyó verdadera capacidad de generar su propia propulsión o capacidad de avance. Los Wright introdujeron incipientes mecanismos de maniobra para control del vuelo. Efectuaron exitosamente el primer vuelo autopropulsado de la historia el 17 de diciembre de 1903, en Kitty Hawk, con la aeronave llamada flyer I
En Dayton de donde eran, en su memoria establecieron la base aérea Wright Patterson, allí existe el hangar que utilizaron en sus ensayos celestes y un museo que contiene las aventuras y experimentos de estos celebres hombres que han aportado tanto al mundo.
El viejo Russell, apasionado de las aventuras de sus paisanos narraba con meticulosidad , las historias de estos héroes de la aviación de su país, comentaba que John Glenn después de ser celebre como el primer hombre que dio una vuelta a la órbita de la tierra en 1962, se hizo político, hasta ser senador por su tierra .
El 20 de febrero de 1962 los norteamericanos, después de haberlo aplazado varias veces y anunciado sin reserva a todo el mundo, pusieron en órbita el cohete Friendship VII que llevaba una cápsula dentro de la cual se encontraba el astronauta piloto John H. Glenn de 40 años de edad.
A la hora prevista la cápsula se desprendió de los cuerpos del cohete Atlas y entró en órbita. Después de dar tres vueltas a la Tierra, el celeste pulsó los mandos que le llevaron a descender en aguas del Atlántico donde fue recogido por el destructor "Noah". El vuelo había durado 4 horas, 55 minutos.
Llevábamos varias horas de viaje buscando la residencia de Armstrong, hasta que al fin la encontramos. En las afueras de Wapakonnette, una casa típica de las familias americanas allí había nacido Neil.
Neil Alden Armstrong (nacido el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio) fue astronauta de la NASA y el primer ser humano en pisar la Luna en la misión del Apolo 11.
Armstrong desarrolló gran interés en volar a la edad de sólo dos años, cuando su padre lo llevó a las Carreras Nacionales Aéreas de Ohio. Su interés se intensificó a los seis años cuando realizó su primer vuelo en un aeroplano Ford Tri-Motor, o un “Ganso de Lata”, como lo llamaban informalmente. Desde ese momento, tuvo una gran fascinación por la aviación.
A la edad de quince años, Armstrong empezó a tomar lecciones de vuelo en un aeropuerto situado al norte de la población de Wapakoneta, donde realizaba varios trabajos en el pueblo y en el aeropuerto para ganar dinero y pagar así las lecciones en un Campeonato de aeroplanos en Aeronca. A la edad de 16 años, antes incluso de haber pasado el examen de conducir, ya era estudiante de piloto. Recibió la licencia antes de graduarse de la Secundaria Blume en Wapakoneta en 1947.
Mientras respondían de la casa, Russell, mostraba su conocimiento en los tres hombres emblema del estado de Ohio, infortunadamente el astronauta no estaba, la respuesta sus ocupaciones de ser profesor de la Universidad de Cincinnati, le ocupaban todo el tiempo.
Tomamos rumbo al Museo Armstrong, que la comunidad de su pueblo y los Estados Unidos le erigieron en su pueblo natal, en una montaña circundante al poblado, a lo lejos se veía una luna que emergía de la montaña, allí estaba el edificio, cuya entrada era por dentro de la tierra.
Una bella construcción llena de salones con todos los objetos de la vida del navegante espacial, eran lucidos con esplendor. Sobresalía la avioneta en la que aprendió a volar a los quince años, los americanos son unos verdaderos creadores para enseñar las proezas de sus hombres sean estos: artistas, deportistas, políticos o en este caso astronauta.
Al final del recorrido por el amplio museo se llega a un Planetario, que está ubicado precisamente debajo de la luna que se ve desde afuera. Allí los visitantes son objeto de toda clase de presentaciones respecto a la conquista de la luna por este maravilloso hombre de Ohio.
De las cosas que necesariamente hay que admirar de los americanos, es la lucha por la conquista del espacio. Son miles los millones de dólares que han invertido en estos logros, me pregunto porque perdieron el interés por seguir conquistando el satélite terrestre y ahora resulta que tiene como fecha volver a la luna antes del año 2020?
Unos años atrás fui creador de una emisora comunitaria en el pueblo donde vivo, tenía un programa que dirigía todos los días por espacio de dos horas, en el comentaba las incidencias locales, regionales e internacionales. Contrate los servicios de una hermosa mujer, para darle un toque femenino al programa. Ella se preparaba rigurosamente para presentar al aire, el tema de lo que le correspondía. Un día lanzo al aire la idea que el hombre nunca había ido a la luna, que todo correspondía a un montaje. He pensado durante muchos años esta versión, la que considero ridícula, pero me asalta una duda porqué el hombre perdió el interés por el satélite y ahora lo recobra.
Para mi Ohio, es la conquista del aire por el hombre.

martes, 7 de abril de 2009

TIEMPOS IDOS

Por: Luis Fernando Orozco Gutiérrez



EL EMIGRANTE
I

El aeropuerto de “Palma Seca”, estaba colmado de gentes, siendo las 4 de la mañana, a esa hora se preparaban a tomar el avión los pasajeros del vuelo a Miami. Los viajeros hacían fila, frente al funcionario de emigración, mostrando todos los documentos exigidos: cedula, pasaporte y visa, cuando me toco el turno, me presente con mi maletín de mano, al mostrar los papeles, el empleado reviso y al fondo encontró un polvo blanco, agote todas mis explicaciones diciendo que era la valija que utilizaba para mis viajes en el interior y que el polvo blanco, era talco higiénico que se había derramado, con incredulidad el oficinista tomo un poco en su dedo y lo probo, al darse cuenta la realidad, autorizo mi acceso a la sala de espera del vuelo internacional.
Ese es un infortunio que debemos pasar todos los Colombinos, pues gracia a la cantidad de narcotraficantes que tenemos, los demás debemos pagar el pato por ellos. En cada colombiano en los aeropuertos del mundo hay un traficante, y la gran mayoría somos gentes de bien, pero el daño provocado por nuestros hermanos, es para todos.
Con los nervios naturales de quien emigra y aumentándole los del suceso, tome mi silla, me había despedido de mi familia en un viaje que consideraba sin regreso, razón para que las lagrimas no faltaran.
De Cali, tomamos la ruta del canal de Panamá, por lo que el mar Pacifico, en principio nos acompaño. La vista del Canal, cambio mi situación, ensimismándome en recordar lo que había leído de su construcción, convertida en tragedia, hasta la pérdida del territorio y la deshonrosa paga que realizaron los Estados Unidos por 25 millones de dólares, pero esto sirvió para olvidar transitoriamente mi reciente anécdota de trasportador de droga sucedida en el aeropuerto. Llegar al océano Atlántico y conocer desde la altura Isla Caimán, observar a Cuba y finalmente arribar a tierra firme para llegar a Miami.
La llegada a Miami, tuvo ribetes interesantes, allí todo era moderno, el piso que nos transporto a el ala del terminal aéreo, buscando la oficina de inmigración, gentes de todos los colores y razas haciendo filas frente a las cantidades de ventanillas. Cuándo me toco el turno me atendió un gringo de raza negra, en su interrogatorio me pregunto cuál era mi interés por ingresar a su país, que tiempo iba permanecer. Al oír mi respuesta de seis meses, me dirigió a otra oficina, donde hacían cola, extranjeros que inmigraban. Permanecí un buen rato cuando fui entrevistado por un cubano norteamericano, que me dice sin preguntar cual es el interés de permanecer seis meses en el país? Respondí que era un viaje que estaba ansiando, por muchos años, expuse la fotografía del dueño de la casa en una granja de Ohio, que esperaba mi visita. El funcionario acepto mis respuestas y me expreso que tres meses eran suficientes, si tendría que disponer de más tiempo, podía recurrir a una oficina estatal de inmigración para realizar la solicitud. Aunque hice uso del maletín de mano, para mostrar la fotografía, no hubo sospecha, sobre el polvo de talco, que me hizo padecer casi todo el viaje. En el Hall principal del Terminal Aéreo, una multitud de gente esperaba la llegada de inmigrantes cubanos, que habían sido autorizados por los Estados Unidos, para visitar el país y sus parientes que habían emigrado de Cuba en el sonado caso del “Marielito”, llevaban años sin verse.
Esperado me equipaje, hice amistad con un cubano, que se encontraría con un pariente en el vuelo recién llegado, le pregunte por la cantidad de gente y me respondió, el suceso diciendo:
Abriendo el puerto de Mariel brevemente, Fidel logró deshacerse de una rebeldía peligrosa y, a la vez, vaciar las cárceles de los criminales comunes que ya no podía alimentar. Con su habitual cinismo y desprecio por los sentimientos humanos, se cuidó muy bien de liberar a los presos políticos que hubieran resultado enemigos peligrosos fuera del país. De ese modo, le hizo al mundo lo que parecía un gesto de benevolencia, pero cargándolo de elementos que sabía envenenarían al exilio
Mariel es un puerto interrogue?
El puerto de Mariel ubicado en la costa noroeste de Cuba es conocido exclusivamente como un centro de tráfico marítimo y de pesca, ahora se ha convertido en símbolo del tesón y virtudes del pueblo cubano.

El diminutivo ''marielito'' ha venido a resumirlas afectuosamente en reconocimiento de los sufrimientos superados por quienes lo usaron para escapar del comunismo hacia donde pudieran ejercer las libertades.
La salida por Mariel fue un éxodo, una fuga en masa de quienes quedaron sufriendo las primeras ráfagas del rencor que animaba cada nuevo gesto político de Fidel ante todo intento de reclamación de derechos civiles. El descontento popular se desbordaba.
La charla con el recién amigo y la multitud de cubanos me hicieron perder a mi amigo “Tato” del colegio que me estaba esperando, el aeropuerto fue perdiendo gente que salía para sus hogares, todos felices, recibían a su pariente hasta que al fin encontré a mi compañero de Manizales.
Nos confundimos en un abrazo eterno, eran 17 años sin vernos, desde que los despedimos con Marcel y “Pingüino”, en el aeropuerto de Pereira, cuando dejaban a Colombia para siempre, ya llevaban visa de residente y su destino era Los Ángeles California.
Me invito a su carro que tenia estacionada en el Terminal, un edificio metálico de varios pisos, necesario para la inmensidad del aeropuerto. Llegamos a su apartamento en un gran condominio “Fontainebleau”, desde allí todo fue descreste, yo salía de una ciudad moderna en Colombia, que por esos años iniciaba su despeje, salía de ser un pueblo para entrar a ser una ciudad: Cali
“Tato”, había dejado hacía varios años a California, primero, aun teniendo el pie plano, se entregó voluntariamente a la “army” del ejército norteamericano y después de recibir instrucciones en Alemania, fue destinado para Corea, por la época de la guerra del Vietman. Su estadía prestando el servicio militar , fue lo mejor que pudo haber hecho, en nuestra clases del Colegio de Nuestra Señora, estaba considerado como uno de los mejores alumnos, le decía Alain Delon, por lo parecido con el artista francés, pero tenía un defecto que lo limitaba en la vida , era un hombre demasiado tímido.
En el Manizales de su época gozaba de fama de “tumbador”, las mujeres se morían por él, pero eran los amigos las que se las aprovechaban. Inicio la carrera de Agronomía, duro 2 años, el deseo de emigrar fue superior a su inteligencia.
Vivía con una Mejicana, hacían una pareja feliz, ella trabajaba en un gran Centro Comercial y él era el patrono de la casa, además de permanecer todo el día en ella, hacia unos cuadros numéricos en papel para observar la fluctuación de la bolsa, después de ver por varias horas el canal de televisión que mostraba la oscilación de las acciones, pasaba el resultado a las hojas que cada quince días presentaba a un amigo y de acuerdo a esto, este invertía, ese era su trabajo y la manera de obtener algún salario, que no era malo.<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
Mi llegada a Miami, coincidió con la iniciación del campeonato mundial de futbol de España, todo el día veíamos partidos, pero antes habíamos comprado la cerveza que estuviera de oferta en el comercio y que nos durara para ver todos los encuentros programados para el día.
Con la compañía de mi amigo, conocí a Miami, no hubo rincón que no visitara: el mar, los “moles”, los bares, en fin la ciudad era al cabo de unos días, mi ciudad, viaje a los sitos más cercanos, sabiendo que después de mi transito por el interior del país debía volver a ella.
Expuse a mi amigo del viaje que haría a Ohio, para visitar un matrimonio, que había tenido de invitados en Cali, por medio de la “Fuerza de la amistad”, años atrás. Este programa lo revalido el presidente Carter, pero había sido ideado por Eisenhower.
En un vuelo “chárter”, un grupo de americanos intercambiaba amistad con uno similar en el país anfitrión, en el mismo vuelo se devolvían los del intercambio, y permanecían durante dos semanas, aprendiendo las costumbres y todo lo que el pueblo receptor ofreciera. Esta es una experiencia que debería repetirse, pero el programa se vino a menos, de los colombianos que fueron, aprovecharon la circunstancia para quedarse en el país que los recibía.
Había sido invitado con insistencia por la familia Matheus, de Saint Paris, Ohio, ellos eranuan pareja de veteranos los: Russell, el un viejo guasón que frisaba los ochenta años y su mujer Dorothy de contextura gruesa muy típica en los norteamericanos. El matrimonio había cumplido los cincuenta años de boda días antes de mi encuentro, al cual la invitación había llegado.
Su estadía en Colombia en mi hogar la consideraron como una segunda “luna de miel”.
Mis padres no sabían ingles y los Matheus no sabían español, sin embargo se entendieron sin saber porque, mi padre había estudiado en el colegio y la universidad ingles, pero la falta de práctica le hizo olvidar lo enseñado.
En una de las visitas programadas a Popayán para enseñarles a los forasteros, una de las ciudades importantes del país, que databa desde la colonización, íbamos en una camioneta “pichaut” descubierta atrás, en la parte delantera naturalmente iban las dos señoras, y atrás acompañados por la jauría, marchaban los dos viejos, cada uno hablaba su idioma y no sé cómo pero se entendían.
En las calles centenarias de Popayán, mi padre iniciaba la conversación en un ingles solemne, mostrándoles una de las edificaciones históricas de la ciudad visitada, sus acompañantes extranjeros asentían con su movimiento positivo de la cabeza enseñando que estaban entendiendo todo, pero en menos de un minuto, el ya estaba hablando español, realizando toda la gesticulación como si hablara el idioma extranjero, aun así le entendían todo, por eso creo que valen más los gestos que las palabras.
Donde esos amigos debía viajar

jueves, 26 de marzo de 2009

TIEMPOS IDOS- MIRANDA

Por: Luis Fernando Orozco Gutiérrez

Era el último día del año 1993, El pueblo celebraba con ánimo el llamado “Carnaval de fin de año”, fiesta postrimera creada por “chiqui” entusiasta líder político del momento. El festejo se iniciaba en las horas de la mañana con un suntuoso desfile de carrozas, compuesta por representantes de casi todos los barrios, que habían prestado tractores con sus tarimas rodantes a los ingenios de la zona, en ellos construían alegorías que representaban lo mas característico del año que terminaba, haciendo elogio o mofa a un evento que había dado importancia o descredito a la historia del tiempo que se superaba. En una de las carrozas bellamente decorada desfilaban la comparsa de “gays”, la que a su paso recibía el elogio o la rechifla de las gentes apostadas a lo largo de la vía. Los personajes de esta comparsa lucían con extravagancia sus atuendos, pero generalmente eran ganadores de los premios con que los organizadores del desfile premiaban a los concursantes.
Cuando terminaba el desfile, casi al medio día, las gentes principalmente los jóvenes iniciaban la más tremenda batalla de agua y harina, corrían las bandadas de muchachos por todas las calles y a quien estaba limpio, además de mojarlo lo pintaban de blanco.
Había bajado de mi finca en las horas de la mañana y variando mi recorrido, no fui a Florida, sitio generalmente frecuentado, además mi propiedad pertenecía a ese municipio y lo hice al pueblo vecino: Miranda, ocupe la mesa de un bar, llamado “casa azul” para estar a tono con el año que despedía pedí aguardiente y cerveza para pasarlo, esta mezcla , revoluciona los sentidos, eso de pasar alcohol con alcohol, precipita el grado de normalidad pero era el fin de año y parecía que todo estuviera permitido.
Observe con entusiasmo el recorrido del desfile y las parodias de las comparsas despidiendo el año, cuando se inicio la batalla de agua y harina me refugie al interior del bar, para no ser víctima de algo que me incomodaba, desde allí observaba como los carros y buses de transporte entre los pueblos vecinos, eran los más asediados por los infantes en su gran francachela de agua y harina, pensando que la correlona estaba cesando, atreví a ubicarme al centro del parque, la verdad los jóvenes protagonistas del suceso se habían marchado a otros sitios buscando a sus contendores, en ese momento todo el pueblo estaba invadido por guerreros , el agua brotaba de todas partes, fue necesario la intervención de las autoridades para quitar el servicio del precioso liquido, pues el desperdicio rebasaba las urgencias de los vecinos. Ubicado en el parque y ante la ausencia de fuerzas confrontantes busque tranquilidad cuando fui de manera sorpresiva atacado, me desportillaron par de huevos en la cabeza y me la cubrieron de harina, quede como un fantasma de media noche siendo además irreconocible, como carecía de amigos, guarde silencio mas sabiendo que el pueblo que visitaba, gozaba fama de tener gentes de las montañas pertenecientes a fuerza irregulares. Cuando me repuse del aleve asalto y limpie mi cuerpo de residuos de harina y huevos, el atacante me saludo con guasoneria, se me presento como Walter Zúñiga invitándome a ser parte de su grupo, que departía amistosamente al ruido de la fiesta en una de las esquinas del parque, defendiéndose del agua y la harina. Cuando hacia parte del grupo me presento a sus acompañantes, entre los que había uno que actuaba como líder, me dijo su nombre José Norbey Grajales, pero me puede decir “chiqui.”
Entrando en familiaridad con el nuevo grupo, supe que se trataba de jóvenes políticos del pueblo que pretendían asumir el poder, venían haciendo política desde hacía varios años y la idea era reconquistar el poder, que lo habían perdido por acusaciones de la oposición a hechos de juventud.
“Chiqui”, se había graduado de abogado en la Universidad Santiago de Cali, años antes e irrumpido en la política a la sombra de una dirigente liberal, quien había ocupado la alcaldía la primera vez que se instauro el sistema, constituyéndose además en la primera mujer que había alcanzado el honor en Colombia, posteriormente formo un grupo político para oponerse a las pretensiones de la mujer que queria continuar en el poder y se lanzo de candidato , ganando el resultado final, las fuerzas que había creado lo apoyaron, pero duro escasos días en el mandato, siendo derribado por los opositores que lo demandaron por un caso de trifulca cuando era un joven.
Libre de ataduras jurídicas que le imposibilitaran sus pretensiones se lanza nuevamente en busca del poder, siendo los enemigos en sus pretensiones los amigos que había ayudado a elegir con su caudal electoral y eso los tenia reunidos ese día , para lo cual habían creado la fiesta de fin de año
En las horas de la tarde la gente agotada de la fiesta, se retiraban a sus hogares para la celebración familiar de despedir el año, yo hice lo mismo, despidiéndome de mis contertulios, quienes me comprometieron para que los acompañara en sus aspiraciones políticas.
Los primeros días del mes de enero, baje al pueblo, tenía amigos y estaba más cerca de mi propiedad, así que opte por volverme vecino del sitio. Ese día encontré al “chiqui”, que conociendo ya de mi oficio, me propuso que les diera clases de construcción a los oficiales y maestros , como un acto de campaña, de inmediato acepte la propuesta, además representaba una acción de colaboración en la lucha política de la cual ya me había identificado. Durante dos meses una vez por semana, en la sede del grupo, dictaba clases de construcción basado en el libro que había escrito con ocasión del sismo de Popayán:”Manual de construcción antisísmica de estructuras menores”. Los viernes asistía a la reunión semanal de la política del grupo y mi intervención era sobre vivienda de interés social. Esta entusiasta colaboración me puso dentro de los dirigentes que apoyábamos las aspiraciones del candidato.
Por esos años vivía en Cali, pero mi nueva afiliación política, requería de mi presencia para poder cumplir con los compromisos adquiridos.
Un día requirieron de mis conocimientos de ingeniero, por lo que viaje con “Chiqui”, a la vereda de “caparosal”, estaban en fiestas y se les había prometido el estudio de un muro para defender algunas viviendas ubicadas a la orilla del rio, de las crecidas y embates de este. Di las instrucciones respectivas y me aprestaba a dejar el sitio, cuando dos hombres en una motocicleta abordaron al candidato. Observe el dialogo situado a una prudente distancia, cuando ascendí al Toyota, que conducía el líder, este me dijo: ingeniero debemos ir por allí, me solicitan.
Manejo con velocidad el vehículo, por una vía para mi desconocida, llegamos a un caserío, allí supe que era “El Cabildo”, fuimos recibidos por un grupo de guerrilleros en aptitud de vigilantes de alguien con mando indicándonos el lugar. Se trataba de una casa en la cima del caserío, rodeada de una espesa vegetación, desde donde se podía divisar toda la región, especial para guarnecer a un jefe insurgente a las leyes el gobierno. Accedimos a la zona siendo siempre vigilados por la guardia, entramos al lugar cuando se nos dio la orden por uno de los escolta. En el fondo de la residencia en una alcoba que hacia las funciones de oficina, fuimos recibidos por un hombre joven que lucía un hermoso traje militar, parecía un oficial de la aviación norteamericana, con gafas oscuras, se saludo con amistad con “chiqui”, enseñando que eran viejos amigos, este se dirigió a mi presentándome como un ingeniero que estaba colaborándole en su campaña. Era el segundo del mando del grupo guerrillero “Jaime Bateman Cayon”, una insurgencia que tenía su asiento en las montañas de Miranda en el Cauca y que no se habían desmovilizados cuando el “M19”dejo las armas integrándose a la sociedad civil, su alias era “comandante Ernesto”.
Iniciaron una charla sobre distintos tópicos y citaban algunos nombres como si fueran ya conocidos, la conversación duro algo así como media hora y al despedirse, le recordó un encargo de un computador que le había regalado un señor muy conocido en la región, le envió un mensaje al tendero del pueblo, solicitándole una remesa.
Regresamos a la vereda que prestaba asilo al revolucionario y en una tienda solicite un aguardiente doble para calmar mi estado de tensión, ante la sorpresa que mostraba, era primera vez que tenía contacto con un guerrillero, no los conocía sino en los informes de la televisión. Debo decir que durante el tiempo que duro el encuentro, guardaba un miedo que trataba de disimular, para no aparecer como un cobarde. Descendimos a “caparosal”, lugar donde había dado las instrucciones técnicas, allí nos integramos a la fiesta que se iniciaba, eran ya más de las siete de la noche.
Al filo de la media noche y en pleno esplendor de la reunión, fuimos invadidos por guerillos, con sus acompañantes, ellos querían integrarse al ágape .Esa noche baile con las insurgentes, el miedo desaparecía, pero con temor me imaginaba una escalada del ejército. Siempre guarde como un secreto este suceso.
Esta experiencia, me enseño que el lugar que había tomado como sede de mi destino, era complicado, la zona incluida mi propiedad rural “El Agrado “en las montañas de Florida en el Valle, en alguna forma pertenecían a las huestes en rebeldía con el gobierno. Mis amigos decían que la finca de mi propiedad limitaba al occidente con el sexto frente de las Farc al sur con el “Bateman Cayon”, y al norte con el ejército Colombiano no tenia sino una salida al oriente con la civilización
La campaña por la alcaldía cada vez se tornaba más interesante. El gobierno local , se resteaba buscando el apoyo popular, el enemigo a vencer era el jefe natural de los últimos años, para fortuna no hubo brotes de violencia, que pudieran empañar el proceso político.
En la última semana antes de las elecciones, tuvimos la idea de sacar un periódico, se llamo “La chiva Mirandeña”, lo dirigía con mi amigo Walter, segundo de abordo en las pretensiones electorales. Este se constituyo en un golpe certero, en el mostrábamos todas nuestras fortalezas y las de nuestra gente, así que el día de las elecciones trabajamos sin descansar. A eso de las diez de la noche de ese día del mes de octubre, pudimos cantar victoria. Habíamos logrado la alcaldía con “chiqui”.
“Chiqui”, como lo dice el cariñoso apodo con que todo el mundo lo llamaba y sabiendo que a él le gustaba más que lo llamaran así, que con su propio nombre, era una persona de baja estatura, ojos verdes que lo caracterizan pero al mismo tiempo de un gran corazón, sus amigos le decían jocosamente “el pequeño gigante”. La política era su destino y desde muchacho lo entendió, en las aulas del colegio ya sobresalía, toda su generación sabía que estaba hecho para grandes cosas. De carácter astuto, de una familia de inmigrantes a Miranda que provenía del sur del Valle, la violencia de la época, y su origen liberal, hicieron que su padre emigrara a la región del norte del Cauca. Estudió derecho con dificultades económicas, gozaba de un buen sentido del humor.
En su carrera política, después de su fallido intento por ser alcalde de su pueblo, fue Secretario de Educación del Cauca, en Popayán, tiempo en el cual hizo grandes amigos en la política, había pertenecido al nuevo liberalismo y asistió a su sepelio, cuando el líder Luis Carlos Galán fue asesinado en Agosto de 1989. En su vivienda en la sala principal, la presida un retrato del político inmolado.
Ocupo los meses de noviembre y diciembre preparando su gobierno y estructurando lo que sería su gabinete. Por mis oficios al movimiento y profesión, fui nombrado jefe de Planeación.
Se posesiono de alcalde el 1 de enero de 1994, acompañado por sus padres, permanecía soltero, pero las mujeres fueron elemento vital en su vida. Cuando ocupo la oficina vio que las llaves de la alcaldía no habían sido entregadas por el saliente, armo semejante bulla con sintonía nacional por el absurdo hecho, atendiendo desde los corredores, del edificio público acompañado por sus colaboradores y frente a las cámaras de televisión, que denunciaban el insólito suceso.
Todos los actos de su vida incluida la alcaldía fueron irreverentes, gobernaba con su sentido y trataba de desconocer que existía un articulado de normas que le ataban en su proceder, para él era posible todo, esto fue aprovechado por sus contradictores, que los tuvo en cantidad, y le armaron las más sofisticadas demandas, que con habilidad respondía y soportaba, tenía una rara filosofía sus enemigos, tenían que ser enemigo de sus amigos, no soportaba términos medios. Su alcaldía paso a la historia por la calidad y cantidad de obras. Transformó la ciudad, recibió un pueblo pequeño y lo transformo.
Desde la oficina de Planeación, lo primero que hice fue proponerle al Alcalde la construcción de una avenida, que partiendo del Puente sobre el rio Desbaratado, llegara al pueblo, de doble vía y separador central, igualmente bahías para el estacionamiento de buses intermunicipales, con la aceptación del señor alcalde, contratamos los servicios del ingeniero Germán Arboleda, quien había sido Director de planeación de Cali, experto en desarrollo urbano y con maestría en vías.
Tomo tres meses para presentarnos el proyecto vial, que le cambiaria la cara al municipio, además de valorizar los terrenos limítrofes, se convertiría en un eje para estimular el turismo, el que empezábamos a considerar como una fortaleza.
El ingeniero realizo la respectiva exposición del proyecto y quedo en manos de “chiqui”, hacer la respectiva gestión ante las instancias nacionales para convertir en una realidad el proyecto.
Durante su gestión se construyo el formidable proyecto que cambio la fisonomía urbana, hoy podemos decir que la obra de más trascendencia construida durante la vida urbana municipal lo representa la avenida. Arboleda, el proyectista, es profesor internacional de vías y en sus conferencias, muestra la Avenida Centenario, como el logro de una Administración que quiere hacer las cosas bien y ese fue José Norbey Grajales.
“Chiqui”, entendía que en las montañas existía la participación insurgente y esta de una manera muy local, Miranda era de los únicos municipios que tenía guerrilla propia.
Un día tomo la decisión de ir a uno de los lugares más alejados de la cabecera municipal, la vereda de “cajones”, en la parte alta, muy cerca del nacimiento del rio Desbaratado. Una comunidad solicitaba la instalación de un aula, pues los niños tenían que caminar varias leguas para asistir a la escuela más cercana. Viajamos en vehículo, hasta la Mina, zona de explotación del mármol y de allí en caballo, durante cinco horas para llegar a una casa en la cima de la montaña, que habían ofrecido para la instalación del aula. Durante el viaje ecuestre fuimos abordados por un miliciano del “Bateman”, quien se atribuía para el movimiento la gestión educativa, en el viaje comentaba del ofrecimiento de los Ingenios de la zona, en dinero para dejar el camino de la insurgencia y en su ignorancia confundía pesos con dólares, por lo que las cifras mencionadas eran astronómicas .
Llegamos al lugar, éramos esperados por toda la comunidad interesada en el propósito educativo, los organizadores tenían preparado un almuerzo y en el patio de la casa, instalaron lo que sería el sitio de reunión, a un lado la mesa directiva, que sería ocupada por el alcalde y demás personal del gabinete que asistía, al frente y con una separación de varios metros, el lugar que ocuparían la comunidad.
En su fogosa intervención el “chiqui”, hablaba del interés de su administración, en la educación y decía como esas comunidades tan lejanas al desarrollo era prioridad de su gobierno, yo ocupaba el sitio en la mesa, al lado del señor alcalde, cuando un gallo joven, se atravesó en el espacio entre la comunidad y la mesa directiva, deteniéndose en el centro. ”Chiqui”, enardecía mas sus palabras, sin darse cuenta del animal y este lo miraba detenidamente cada vez que el orador, hacia una genuflexión en sus palabras, el animal con incredulidad mecía su cabeza. Aproveche para interrumpirle el discurso y al oído le dije: mira al gallo, este meneaba su cabeza y exprese de acuerdo a los ademanes del gallo, decía” Si este señor cumple, todo lo que está diciendo, el próximo sancocho de pollo voy a ser yo”. Aquí termino la reunión, la risotada fue general ya que todo el mundo observo, lo que estaba pasando.
La verdad, se cumplió instalando en esa casa el aula requerida por los educandos, continuamos el viaje, dormiríamos en la última vivienda existente en la región, a dos horas de las lagunas donde nace el rio.
Con grave preocupación veíamos como los colonos descuajaban monte para sembrar amapola, lo único que desafortunadamente admirábamos era la belleza de las flores de amapola, pero el daño irreparable causado a la naturaleza no tenía perdón de Dios.
Qué tristeza que estos paramos, no tengan una intervención más decidida de los gobernantes, como vamos veremos a Colombia convertida en un desierto sin agua, con unas montañas estériles y sin el liquido precioso.
Durante el mandato del “chiqui”, el gobierno nacional instauro unos diálogos para lograr la desmovilización del grupo guerrillero “Jaime Bateman Cayon”, asentado en territorio de Miranda. El grupo “M19” que operaba en la zona del Cauca, municipios de Toribio, Corinto, había logrado su desmovilización en acuerdos políticos con el gobierno nacional. Su máximo jefe Carlos Pizarro Leongomez, había dejado la causa insurgente, para reintegrarse a la lucha política por medios electorales. Siendo candidato presidencial, en una campaña política, fue abaleado al interior de un avión.
El “Bateman Cayon “. Fue un puñado de insurgentes que no están de acuerdo con el programa de desmovilización del “M19”, hicieron tolda aparte y se constituyeron en una fuerza sediciosa, tomando como sede de sus actividades las montañas del Cauca, especialmente las del Municipio de Miranda. Su nombre lo tomaron de Jaime Bateman Cayon, un dirigente samario que fundó el “M19”, y encontró la muerte en un accidente aéreo, viajando a Panamá.
Los diálogos iníciales, fueron en la vereda “La Cilia”, parte alta de la montaña, se tenía el acompañamiento de la Cruz Roja Internacional, y de Bogotá enviaban unos duchos en conversaciones para acuerdos con insurgentes. El alcalde de Miranda renuncio a su participación, ya que sus funciones no le permitían disponer de tiempo, paro lo cual designo a su Jefe de Planeación.
En la primera reunión, un grupo de aproximadamente cuarenta personas, la mitad guerrilleros, muchos de ellos importados de otros sectores y expertos en acuerdos, con educación universitaria. Lo primero que se discutió fue sobre el avituallamiento de los insurgentes, estos pidieron tal cantidad de cosas innecesarias, que si no es por la Cruz Rojas, se dañan los diálogos sin iniciarlos, solicitaron cosa para por lo menos 25.000 personas, recuerdo 2.550 kilos de repollo, 3.000 de tomate, en fin todo era monumental: emisora, carros, pero lo más desconcertante era la cantidad de comida.
En un descanso que solicitaron los de la Cruz Roja, nos reunimos en pequeños grupos, para comentar lo sucedido de la parte de la reunión que llevábamos, un enviado de Bogotá, que dialogaba con una guerrillera, le dijo: Creo que se le olvida algo señorita, veo que han olvidado pedir gimnasios, porque para tanta comida van a perder la línea. La mirada de la insurgente fue tan severa que todos pedíamos escondedero a peso.
Fueron varias semanas las que nos ocuparon los diálogos, pero una acción de otro grupo de insurgentes que no estaban interesados en arreglos los desbarataron.
“Chiqui” continuaba su gobierno, frente a los despropósitos de la oposición, que lo querían ver en el asfalto, sus enemigos todos los días le instauraban una demanda y desafortunadamente el por su proceder lo permitía. Recuerdo que vivía en la casa de William Wagner, un viejo paisa de origen alemán, padre de una hermosa familia Mirandeña, que me acogió sin reservas, muchos días escuchaba a eso de las cinco de la mañana el ruido de la pólvora, voladores que generalmente se usan en la celebración de fiestas patrias o religiosas, me levantaba preguntaba que estaba sucediendo y casi siempre me respondían que era la oposición que celebraba las destitución del “chiqui”.
Termino su mandato haciendo caso omiso a las afrentas de sus enemigos, realizando una gestión para la historia y que las gentes siempre le recordaran

miércoles, 25 de febrero de 2009

TRES PINTORES

TIEMPOS





IDOS
TIEMPOS IDOS-TRES PINTORES
LUIS FERNANDO OROZCO GUTIERREZ


Mi padre se había graduado de abogado en la Universidad Externado de Colombia en Bogotá, al final de los años treinta. El había nacido en Anserma Caldas, donde sus progenitores llegaron después de fundar a Támesis en Antioquia y como fruto de la colonización de su departamento en el sur, fundando pueblos y contribuyendo en la formación de la región, descuajando montañas. Sus primeras letras las conoció en la escuela del poblado , la familia era en alguna forma pudiente, entonces había que buscar la vida universitaria, que por esos años , solo se lograba viajando a Bogotá, Medellín o Popayán, pues Cali y Manizales carecían de esos medios de educación. Manizales, porque por los años veinte fue víctima de dos tremendos incendios, el primer en 1925, que casi la destruye por completo y en 1927, donde ardió su principal edificio religioso: la catedral, por lo que gasto su tiempo en la reconstrucción de la ciudad y universidad logra en los años cuarenta, en la misma década que nace la vida superior en Cali.

Para lograr viajar a Bogotá, centro escogido para continuar los estudios, había que cruzar la cordillera central, barrera geográfica que dividía la altiplanicie de la sabana de Bogotá de los valles del rio Cauca y Risaralda, la única forma de hacerlo era por la parte alta de Salento, pueblo perteneciente primero al Gran Cauca, luego a Caldas y hoy parte del Quindío, fundado por mandato del presidente Alcántara Herrán en 1842, antes del proceso colonizador de Antioquia.

Se llegaba a Boquia, antesala de Salento, para emprender el ascenso a Toche, en la cima de la cordillera y descender a Cajamarca, buscando a Ibagué, allí se tomaba ferrocarril hasta llegar a Bogotá. Éste camino que se llamo nacional, fue usado por el Libertador en su campaña del Sur Y ruta indispensable de las gentes de esta parte del país, para lograr la capital de la república.

La carretera que conocemos hoy por “La línea”, se construyo por los años 1920 y 1930

Una vez terminado sus estudios, el primer cargo que le fue asignado fue de juez, en Salamina Caldas, donde cometió la acción más importante de su vida, se caso. Ella era una negra bella, del pueblo de las mujeres hermosas de su país. Con ella viajo detrás de su oficio impartiendo justicia y construyendo una numerosa prole.

Nombrado juez, en Riosucio, una ciudad del occidente del departamento, donde se confundían en un crisol de razas: los indios, aborígenes, encontrados por los conquistadores, y por naturaleza dueños de la región que habitaban, los negros, llevados por los españoles para el trabajo de las minas oro de Marmato y los blancos, que se componían de los herederos de los conquistadores, pobladores de Colombia y los extranjeros, compuesto por ingleses, franceses y alemanes principalmente, llevador por el libertador Simón Bolívar, como contraprestación por negocios de las ricas minas de oro, que sirvieron para financiar la causa de la libertad Nuevo granadina.

Por los tiempos de la estadía del matrimonio, vine al mundo, igualmente mi hermana María Cristina, la primera mujer después de tres varones. El tiempo como juez en el poblado duro hasta que su amigo de la universidad, quien dirigía el gobierno departamental, lo necesito en Manizales la capital de la provincia, para que lo acompañara.

Mi permanencia en Riosucio fue breve, los primeros años de la vida, por lo que no tengo un recuerdo significativo, quede en deuda con mi lugar de nacimiento, deuda que me acompaño todos los años, pero siempre lleve con orgullo mi lugar de origen, no obstante que mi acendrado catolicismo, me lo permitía, ya que la más importante celebración del poblado es la famosa y tradicional “fiestas del diablo” y su origen se debe al crisol de razas de que hablábamos, el paganismo de los indios y negros, los indios con sus propias idolatrías y los negros a quienes se debe la adoración al diablo, en su cultura la música, danzas, todos estos elementos se confundieron con el cristianismo de los blancos, creando una fiesta de características cristianas y paganas, que dio como resultado las fiestas mencionadas.

Deje por lo tanto muy niño, el pueblo y me traslade por la obligación familiar a una ciudad que reconozco como mi patria chica, en donde estudie, todo lo que la vida me ha dado, atrás quedo el pueblo donde vi por primera vez la luz y el deseo perenne por tener la oportunidad de encontrarlo en algún momento de la vida.

En Manizales realice estudios superiores, fue la ingeniería la carrera escogida, cuando mis mayores creían que el destino era ser abogado como mi progenitor, pero las matemáticas vencieron mis deseos y culmine una disciplina de muchas exigencias mentales y sacrificios de tiempo.

El ejercicio de mi vida profesional fue Cali, bella ciudad mediterránea en Colombia, famosa por la belleza de sus mujeres, el espíritu festivo de sus gentes y la disposición ilimitada para el baile

Conjugada al aliento de construir una preciosa urbe. Mis tiempos más fructíferos de la profesión de ingeniero fueron para la ciudad que con amor me recibía.

Con el pasar de los años, recordaba el pueblo de mis primeros pasos y se acrecentaba el deseo de conocerlo, aprovechando un principio de año impar, los “carnavales” se desarrollan en los eneros de años impares y que por esos días sostenía una relación con una inteligente medica, amistad que pasabas por dificultades, escogí a Riosucio para desaparecérmele de la vida.

Realice todos los preparativos y me fui lejos de Cali, para las fiestas del pueblo, son más o menos cinco horas de viaje por tierra en carro o bus, la vía es en carretera pavimentada que en lo que pertenece al Valle del Cauca, se está convirtiendo en la mejor avenida del país, cruza todo el Valle de sur a norte, transformándose en uno de los sitios más hermosos del planeta, donde desde la conquista española han ido floreciendo bellos pueblos, unos se han desarrollado más que otros, pero todos tienen características encantadoras que hacen que sus gentes no los abandonen, se llega al Viejo Caldas, con sus sinuosas montañas, hasta arribar al Valle del Risaralda de iguales condiciones al anterior pero más pequeño, al llegar al final, nuevamente las montañas y sus pueblos le dan esplendor al paisaje, encontramos a Anserma el pueblo más viejo , llamado por su fundador el Mariscal Jorge Robledo : Santana de los Caballeros, cuna de mi familia paterna, donde llegaron en el siglo XIX, cuando este era un pequeño villorrio, ya habían fundado a Támesis en Antioquia y participado en otras fundaciones de hoy prosperas ciudades. Cruzando montañas llegamos a Riosucio, el sitio elegido para disfrutar de las aventuras que nos proporcionaría el “carnaval del diablo”.

La ciudad estaba engalanada, con suntuosidad, gentes alegres deambulaban por todas partes, banderas y colores se lucían, en sus calles y ventanas, la imagen del diablo aparecía por todos los rincones y los muchachos llevaban el disfraz del personaje, que era el protagonista del festejo. Aloje en un hotel de buena presentación ubicado en el parque de arriba, deje mi equipaje y dispuse recorrer el pueblo, eran ya horas de la tarde. Camine las calles, entendí el diseño admire su trazado, que se iniciaba con dos parques centrales unidos por una calle, mientras indagaba por su composición el parque de arriba, se llamaba San Sebastián y el Parque de abajo La Candelaria, pensaba en los pueblos de Colombia y era el único en que encontraba los dos parques, los vecinos me comentaban que era una disposición española para la defensa del poblado, pero todo se aclaro, cuando en una esquina encontré el misterio. La ciudad tiene una gran cantidad de placas recordativas de su historia, en donde se narran los sucesos de su tradición. El pueblo fue fundado por dos sacerdotes católicos: los Padres Bonafont y Bueno y determinaron como día de su inicio el 7 de agosto de 1819, es decir coincidía con la Batalla de Boyacá, suceso que marco la independencia de Colombia como colonia del reino español, en otra placa leí que el trazado del caserío había sido realizado en 1825, a petición de los curas fundadores y se debía a unos viajeros e investigadores franceses Jean Marie Boussingolt y el Dr Roulin, quienes habían ya determinado el circulo ecuatorial y se le rinde homenaje en el país del Ecuador por el hecho por una placa ubicada en el circulo central de la tierra. Boussigolt vivió y realizo investigaciones científicas por los años de la Independencia de la Nueva granada, después se Radico en Paris donde fue presidente de La Academia de Ciencias y presidente del Consejo de Estado de ese país. Riosucio tiene esa característica desde inicios de su vida, gracias al empuje de sus creadores y al hecho de la visita de estos investigadores extranjeros quienes también habían venido al país por invitación del Libertador. Después de visitar las edificaciones publicas y las casas, busque descanso en el parque de arriba, en una banca , recorrí con la mirada el sitio y en mi curiosidad de observador, vi enseguida de la iglesia, una bella casa de dos pisos con amplio corredor y gran frente que alcanzaba a cubrir la calle donde estaba apostada, esta casa era un emblema del pueblo y me imagino construida en el siglo XIX, en su pared se leía una placa, que decía que allí estuvo el féretro de Carlos Gardel, en su viaje final desde Medellín, sitio de la tragedia aérea que le costó la vida, a su descanso final en el cementerio “Chacharita”, en Buenos Aires, al continuar la búsqueda de lugares que veía desde la banca, observe en los prados del parque una inmensa valla metálica, que tenia dibujada la casa de que hice referencia y su balcón con todos los personajes que creo, hacían historia en el Riosucio, para recordar, en la parte trasera del grupo de amigos la figura del diablo, en señal de amistad se abrazaba con ellos, muy especialmente con el Doctor Otto Morales Benítez, político historiador y escritor riosuceño de renombrancia internacional ,representaban lo más importante de poblado y el significado de “Mefistófeles” podía deducir es la amistad que debe existir entre las gentes. La imponencia de la valla cubría el parque de arriba.

Desde el sitio de observancia miraba la reunión de las gentes en su máxima celebración, pero lo más significativo era el disfraz del diablo en muchos ciudadanos, que esperaban en un desfile la entrada triunfal del “Diablo”, al parque para tomar posesión de la ciudad, mientras esto sucedía la gente alborozada lo aclamaba como un espíritu que traía la alegría de las fiestas, la figura del fantoche fue colocada al lado de la iglesia, en la casa destacada del pueblo desde ese lugar el fotógrafo del pueblo tomaba fotografías principalmente a los niños y casi siempre acompañados por el párroco de la iglesia. Mientras descansaba en la banca del parque, pensaba en la unión del diablo y el representante máximo de la religión del pueblo, identificados en el jolgorio que era la aspiración de las gentes en su fiesta.

La banca me sirvió para establecer conversación con un parroquiano que se ocupaba en una escalera de dibuja un aviso publicitario, invitando a la verbena que habría en el parque de abajo, de acuerdo a lo leído, era para el día siguiente como parte de la programación.

Amigo usted que hace.-

Respondió: soy pintor publicitario.

Me aterro su acento caribeño, era un hombre de la costa atlántica. Dije para sí Que hará un costeño en esta ciudad del interior, creo que es el único costeño que ha vivido por estos lugares.

Amigo y como llego usted a este lugar, me parece un suceso extraño.

Deje el mar y su brisa en mi pueblo San Bernardo del Viento y viaje a Medellín a buscar fortuna económica para mi sostén, La capital de la Montaña siempre ha sido oportunidad para los desposeídos de la suerte, allí me contrato un pequeño empresario y con el aprendí el arte del dibujo y la publicidad y por varios años solucione mi problema.

Un día me paso lo que le pasa a cualquier hombre, en la calle cerca a mi habitación conocí a una hermosa mujer y con la frecuencia del trato me enamore, ella atendió con donaire mis requiebros.

La muchacha, había viajado de Riosucio, en busca de oportunidades, una ciudad ofrece más esperanzas que el pueblo que dejaba, trabajaba en un almacén de telas y estudiaba en las noches contabilidad, quería prepararme para afrontar mejor la vida. Me llego el amor con el pintor publicitario.

Un día le dije: me hace falta mi pueblo quiero irme para allí, con lo que he aprendido puedo conseguir un empleo que baste para la vida.

El respondió a usted ya no la dejo, me voy para tu pueblo.

Y aquí me trajo el destino.

El dialogo termino, el pintor debía cubrir otros lugares anunciando con su arte la verbena de la Plaza de abajo

Ese día concluyo lleno de emociones por lo que enseñaban las fiestas y lo que necesariamente seguía que debía ser lo mejor. En la noche busque refugio en el hospedaje que había contratado, el día había sido duro y necesitaba descansar para afrontar el programa ofrecido por los organizadores.

El jueves 4 de enero, es el día más importante de las festividades carnestolendicas de los festejos. Esto se ha ido alimentando de las tradiciones culturales de españoles, indígenas y africanos, que dieron origen al carnaval que comienza el día 28 de diciembre-día de los inocentes y termina el 6 de enero-día de los reyes magos Este espacio de tiempo transcurre entre desfiles callejeros, pólvora, poesía, danzas y alcohol hasta el cansancio.

Me desperté con la alborada que ofrecían los sones del la banda del pueblo, las notas del “himno del carnaval” retumbaban por todos los espacios del amanecer, después aprendí que la inspiración del músico caldense Temistocles Vargas, lo había compuesto para que sirviera de centro de la celebración

En la mitad de la mañana la gran estatua del diablo, se desplaza en un trono que rueda por las calles y comienza el desfile triunfal, es seguido por el cortejo de gente disfrazados, haciendo alusión a las personajes del momento, las chirimías con sus toques y las comparsas de oradores que van relatando la tradición de sus gentes y denunciando los problemas de la sociedad, siendo los más primordiales los sociales, la pólvora va acompañando el desfile y los polvoreros que la ofrecen son del pueblo vecino Supia.

En otro sitio de pueblo en los tablados previamente preparados, los matachines esperan la llegada de su majestad el diablo, cuando este arriba, comienza un duelo de palabras donde se van descargando las inconformidades, esto se convierte en una ceremonia de contenido literario, que el pueblo aprovecha para ejercitar su sabiduría colectiva.

En la noche y de acuerdo al anuncio publicitario del pintor conocido el día anterior en el parque de arriba, busque ubicación en el Parque de abajo, para atender los ofrecimientos que la verbena como fiesta popular llevaría, el parque cada vez se llenaba mas de gente al son de las chirimías y las orquestas que se presentaban, los disfraces le daban encanto a la presentación.

Un grupo de alegres personas integrado por matachines, gentes disfrazadas, colonias de otros pueblos que aprovechaban la ocasión para viajar a las fiestas, celebraban tomando chicha y guarapo. Pregunte a mi vecino sobre el trago que con delicia apuraba y me respondió brindándome uno, que era guarapo, me gusto el sabor y procedí a invitarlos, para lo cual pregunte el lugar para obtenerlo, traje dos botellas que destape y ofrecí..

El contertulio con quien había iniciado el dialogo, me dijo de donde es usted, vengo de Cali,

Donde se aloja, pregunte por qué?

A un catador de guarapo siempre hay que hacerle esa pregunta, el cantinero esta en esa obligación. Dije, explíqueme.

A Una persona que bebe guarapo, se le indaga por su vivienda para colocarlo de espaldas a ese sitio.

La razón, la borrachera del trago hace que uno camine de espaldas. Así encontré la lógica y mas en las borracheras de los nativos, que terminan de espaldas al pavimento, lo que hace imposible que se restablezcan

Le pregunte qué significaba la figura del diablo.

Esta ha sido fundamental en la cultura afroamericana, sus festejos de tambor, danzas y prácticas de hechicería asociadas a la curación, son relacionadas con el demonio, la gente africana se apropio de la imagen del diablo para conservar ritos y personajes.

Mi contertulio mostraba su conocimiento sobre su pueblo y la extraña fiesta que solo se tiene conocimiento en Riosucio, sentí cierta curiosidad por el diseño de los parques y me respondió:



Esta ciudad fue
fundada en 1819 por la unión de dos reales de minas: Quiebralomo, conformado por mineros
africanos, y La Montaña, habitado por indígenas embera. El poblado conservó su antigua división,
de tal manera que La Montaña ocupó la parte baja con una plaza propia consagrada a la Virgen de la
Candelaria. Quiebra lomo tomó la parte alta adoptando a san Sebastián como su santo patrono. En el
año de 1846 se decretó la supresión de los distritos originales y se creó Riosucio.

Esto me hace pensar que los expedicionarios franceses, lo que hicieron con los parques fue conservar, lo que ya habían hecho los negros y los emberas.

Bien, todo el conocimiento que manifiesta sobre su ciudad

cuál es su trabajo en el pueblo:

Soy pintor,

Pintor de qué?

Tengo un taller de mecánica y pintura, pero yo me dedico únicamente a la pintura.

Soy un maestro del hueso duro y del yeso, eso lo aprendí de mi padre.



Reflexionaba por el contacto que en los dos días de permanencia, había tenido la oportunidad de encontrarme solo con pintores.
Los días siguientes de las fiestas son llenados por las comparsas y los bailes de la chicha.

Las cuadrillas de oradores constituidas por demonios y matachines, en enfrentamiento permanente, relatan las historias de la ciudad y sus personajes, estas prácticas son de ascendencia africana, y continúan vigentes en el carnaval, constituyéndose como primordiales todas las destrezas de los personajes alrededor de la oralidad.





La figura del diablo ha sido fundamental en la
historia de las culturas afroamericanas. Durante le periodo colonial, sus festejos de tambor, danzas
y prácticas curativas siempre fueron asociadas al demonio. Como una estrategia simbólica de
resistencia, la gente africana se apropio de esa imagen para enmascarar ritos y personajes propios
de sus lugares de origen, manteniendo así la fuerza de sus tradiciones. De este modo, la
demonización, estigma que les cerró las posibilidades de ascenso social, educación o trabajo fue
utilizada de manera estratégica por los esclavizados para preservar diferentes aspectos de sus
culturas ancestrales. El diablo y sus acciones han sido símbolo de resistencia entre los pueblos
afroamericanos. Aparece en máscaras, relatos, carrozas y disfraces. Desde tiempos coloniales, los
misioneros que visitaron la costa pacífica afirmaban que los instrumentos musicales de los
esclavizados eran el propio demonio y bailar al son de los mismos fue considerado como un acto
satánico. Estas acusaciones fueron lanzadas contra la marimba de chonta y contra la danza del
currulao característica de esa región.



El viernes, se inicio en la misma forma de los días anteriores, alborada al amanecer y jolgorio por todos los rincones, el pueblo se lleno de turistas, las colonias de riosuseños iniciaron el peregrinar a su pueblo en fiestas, de todos los lugares del país y principales ciudades del exterior, arribaron a disfrutar de los carnavales. El pueblo se asemejaba a una babel.

Inicie el día recorriendo todas las tarimas que lo adornaban y que servían para las distintas presentaciones culturales de las diferentes comparsas, allí siempre se observaba la rivalidad alegre y culta del encuentro entre matachines y diablos. La presencia de las comparsas de las colonias le dio más colorido, entusiasmo y elegancia a lo que verdaderamente se constituía en un torneo, por la rivalidad que esto mostraba, las colonias de otras partes, venían muy bien preparadas para sus presentaciones, a la elegancia de sus disfraces se añadía, el ritmo de sus creaciones literarias, parodiando los sucesos y personajes del país .Como estas festividades correspondían al año 1991, a lo que más hubo referencia fue a la nueva constitución política de Colombia, inaugurada el 4 de Julio de ese año y a lo que más palo se le dio fue al artículo contenida en ella sobre la tutela.

Recorriendo la Plaza de abajo o de La Candelaria, entre el montón de gentes que atiborraban sus calles, se me apareció una figura de mujer muy conocida en mi vida, con ella había asistido por varios años a la Junta de Planeación de Cali, se llamabas María Elena Montoya, se distinguía en sus actuaciones en la junta por sus conocimientos a lo que se le agregaba la forma culta de sus expresiones, El Alcalde del momento tuvo el acierto de nombrarla para dirigir las Fiestas de su ciudad, razón de su presencia en Riosucio, ella iba acompañada de un señor, de modales cultos, frisaba por los setenta años por lo que su cabeza se presentaba entre calva y cana, de baja estatura, al hablar enseño la delicadeza de su personalidad. Ella me lo presento, el señor dio su nombre Enrique Grau Araujo.

Enrique Grau, el gran pintor interrogue?

María Elena, observando el silencio del Maestro, dijo sí y agrego, el vive en New York, pero conociendo lo importante y trascendental que son los carnavales, en el viaje a su país tomo la decisión de visitarlos para comprenderlos y realizar una obra sobre ellos, en donde el diablo y su entorno carnavalesco sea la esencia.

Con una familiaridad manifiesta invite a un trago que de inmediato me fue aceptada, en el café más próximo del parque de la Candelaria, escogimos una mesa que diera a la calle, pedimos por petición del grupo una botella de aguardiente de la tierra del buen sabor, estos fueron unos buenos tragos de los mucho que tuvimos la oportunidad de aprovechar durante los días de nuestra permanencia en Riosucio con motivo de las festividades diablescas.

Sentí un inmenso orgullo al estar con uno de los artistas más grandes del momento en Colombia, razón para que mis preguntas curiosas fueron respondidas todas y además aprovechando la sencillez del Maestro y el donaire de su acompañante. Cuando agotamos la bebida espiritosa, nos despedimos con la esperanza de volvernos a ver.

Enrique Grau Araujo de familia cartagenera, había nacido en Panamá en 1920. Recibió a los veinte años una Mención de Honor por su obra “Mulata cartagenera”, siendo todavía estudiante en el Primer Salón de artistas Colombianos 1940

El gobierno colombiano concedió entonces una beca al joven Grau para estudiar en Nueva York, en The Arts Student League, donde permaneció hasta 1943. A su regreso a Bogotá, Grau, junto con Obregón, Negret, Ramírez Villamizar, además de otro grupo de jóvenes artistas, comenzó a figurar activamente en los círculos artísticos, salones y primeras galerías comerciales. Un lugar que se caracterizó por su interés en exponer la obra de los jóvenes fue la Sociedad Colombiana de Arquitectos, donde en 1948 cada uno presentó su trabajo individualmente.

El sábado de carnaval, la ciudad estaba totalmente colmada de visitantes, ese día tuvo el arribo de muchos vecinos aprovechado el fin de semana. Me encontré con el pintor Grau y su familia que lo acompañaba de New York y Bogotá en el andén principal de la iglesia del parque de arriba o San Sebastián, y se constituía en una prolongación del atrio hasta, al otro extremo de la iglesia donde ha existido un pequeño bar con sus mesas y parasoles sobre el andén. Grau y sus acompañantes ocupaban una de las mesas, desde ese momento hice parte del grupo por generosa invitación.

Todas las gentes ese día utilizaban, el disfraz o mascaras del diablo, lo que hizo que el Maestro pidiera a sus acompañantes sus acuarelas que las habían llevado en el viaje e inicio a pintar mascaras de diablo a las muchachas que se lo solicitaban. Cantidades de mujeres y hombres generalmente jóvenes hicieron fila para recibir el tratamiento pictórico en sus caras realizadas por el pintor. Este alternaba la creación de mascaras diablunas, la conversación y el trago en una tarde de sábado inolvidable

El domingo último día del festejo, no volví a ver al Maestro y su familia, seguro que habían viajado llevándose una bella impresión del pueblo y habiendo contribuido con sus pinturas de diablo en las caras de los jóvenes que lo solicitaron a las fiestas del carnaval del diablo

El lunes siguiente me despedí de Riosucio, en donde había disfrutado de la compañía de tres pintores cada uno en su estilo.

Riosucio y sus fiestas se constituyen en un exorcismo espiritual, la figura del diablo cambia la mentalidad que uno pueda tener sobre este personaje y el carnaval en una fiesta de encantamiento que bien vale la pena conocer.

lunes, 9 de febrero de 2009

LA CULTURA: UNA CENICIENTA DEL PRESENTE

POR : LUIS FERNANDO OROZCO GUTIERREZ

Ha Miranda, se le ha reconocido, siempre su carácter cultural, permanentemente han florecido en ella, manifestaciones de este tipo, pero hoy no podemos decir lo mismo y veamos porque.
En el último año y medio carecemos de Radiodifusión comunitaria, este medio, silencio sus ondas esperamos que no sea para siempre. Los programas de solidaridad que por ella se trasmitían, no existen, igualmente el uso de este medio para los jóvenes .Los exitosos eventos que con orgullo lucíamos, imitando de la mejor manera las programadoras nacionales desaparecieron y con ella el ímpetus de las gentes que alrededor del micrófono, rivalizaban con altura con la W. Me refiero a “Buenos Días Miranda”, una forma provincial de hacer buena radio, en fin todo lo que ofrecía el medio se fue: noticias, música, variedades, conciertos, beneficencia etc.etc.
Hemos hecho hasta lo imposible por recuperar el importante medio y ha resultado inocuo. Nos valimos de la ayuda parlamentaria, usando los oficios del representante Crisanto Piso, amigo de la ministra y todo fue en vano y lo más grave no hay próximas convocatorias de este tipo de emisoras, para aplicar. Perdimos casi 10 años de experiencia, cuando con orgullo nuestros muchachos se habían preparado rigurosamente para afrontar el reto y pavonearse por los medios con sus voces alegres y triunfadoras.
El Puente “de los esclavos”, monumento nacional, según resolución numero 0898 de 2005, emanado del Ministerio de Cultura, asiste a su próxima desaparición, cuando debía estar sirviendo de centro de un gran parque como nos lo habíamos propuesto.
Su declaratoria de “Bien de interés cultural de carácter nacional “, proporciono que INVIAS, asignara los recursos para la construcción del nuevo puente para los años 2008 y 2009. La Parlamentaria María Isabel Urrutia, conocedora del puente, historia y su relación Afro descendiente, se convirtió en madrina para rescate de la obra, la gestión ante el Instituto de vías, en primera instancia ante el Dr. Mauricio Ramírez Koppel y posteriormente ante el Arquitecto García Arizabaleta, hicieron que su presencia en la obra, con el Director de la Oficina de Emergencia del Instituto Ingeniero Enrique Martínez, donde se me dio la oportunidad de estar presente, se tomaran decisiones de carácter prioritario para la ejecución de las labores .Con cargo a la Oficina de Emergencia, se autorizaba un Contrato Menor por $ 50 millones de pesos para la elaboración del diseño del nuevo puente y su respectiva variante, condición indispensable para los trabajos del puente. El diseño de la variante, señalaría los terrenos que el Municipio debe comprar y los dueños respectivos, para dejar el área totalmente libre, exigencia de INVIAS. Estas acciones hasta el presente no se han realizado, razón para entender los atrasos en la Construcción del Puente.
Con fecha 20 de Julio se venía celebrando por parte de los Municipios de Miranda y Corinto, limítrofes del río y la participación de Padilla, por esos días en sus fiestas locales, un acto multitudinario de hermandad, con motivo de la declaratoria del Ministerio de Cultura, esto fue creación de La tertulia de Miranda, que el año anterior no se dio y se cambio por un baño de rio en El Desbaratado sin ninguna preparación ,únicamente para obstaculizar la creación cultural de varios municipios que eligieron el día patria para unir sus esfuerzos y amistad en una gran concentración. Este año la Tertulia con el Municipio de Corinto, al cual ya se contacto viene de nuevo la anhelada fiesta, alrededor de un calilla, nuestro plato típico.
Cualquiera se puede preguntar y que tiene que ver la construcción del puente con la cultura? Sencillo, la obra dejaría en libertad el puente histórico, declarado por el Ministerio, bien de interés cultural y como centro de un parque temático: histórico, ecológico, turístico, igualmente tuve oportunidad de conocer las declaraciones del actual Director de la C.R.C. Dr. Guevara, quien le manifestaba al pasado Alcalde , el interés de la Corporación en iniciar la cofinanciación del parque en mención, ya que estaba dentro de la filosofía de la entidad y lo venía haciendo en otros municipios tales como Caloto y Corinto.
En la misma conversación con el Director de la CRC., Dr. Guevara, este manifestó la necesidad de un vivero municipal para Miranda a cargo de la entidad y se le puso a su disposición en un comodato que ya tiene la Corporación, las instalaciones del actual en el flanco derecho del “infiernito”. Allí se tendría un vivero de la Corporación, bajo su tutela con empleados y Administración, para dotar de árboles y asistencia técnica la zona rural, esta contribución a la parte ecológica seria un aporte cultural al municipio que debemos acatar, pues hasta el momento no están sino las promesas de un Director a quien consideramos una persona seria, en una entidad igualmente seria.
El Festival de “Cosmo Estampa”, se ha convertido en un hito para Miranda con sus ya varias celebraciones y participación de países hermanos, en un encuentro cultural que introduce las canciones, desfiles y danzas. Miranda no se puede aislar de tan importante acto Internacional, en cualquier forma debemos ayudar a financiar y participar con nuestros elencos en esta cita cosmopolita.
Los “Viernes de la Cultura”, actos artísticos musicales que se celebraban en la Plazoleta “Nizar Bonilla” y se descentralizaba a Corregimientos y veredas del municipio ,tienen que volver, esta nos es una creación el Alcalde anterior , desde la época del inolvidable “Chiqui”, existían como un evento donde alternaban los nuestros con los artistas del momento.
La Tertulia de Miranda, con su lustro de creación, continua irrigando de arte y cultura a las gentes que todos los jueves se reúnen en “el teatrino” al que tomo como sede de sus actividades ,en el Parque Julio Fernández Medina, allí se le integro el Capitulo Norte Caucano de la Sociedad de Escritores, ambas colectividades necesitan recursos para cumplir su meritoria tarea. Podemos decir que el legislativo, creo herramientas para su difusion, es asi como existe la ley del libro, por medio de la cual obliga al ejecutivo a patrocinar las publicaciones por medio del 10%del valor del libro publicado , igualmente existen recursos para las Tertulias y la existencia del Consejo Municipal de Cultura, dotado de disposiciones economicas para su gestion, en Miranda todo lo anterior no existe, no vemos dineros y el Consejo Cultural que debia reunirse no lo hace por lo inoperante de tal agremiacion.
El Turismo, es una forma de manifestar la cultura, debe existir patrocino al menos desde el punto de vista propagandistico a la venta de Mistela, y hacer de esta bebida un icono del pueblo, es donde mejor la producimos y tenemos evento generalmente cuando hay lunes festivo para disfrutar de ella, como lo hacen los pueblos vecinos que aprovechando la hermosura de nuestro paisaje, la cantidad de sitios como los rios , balnearios , restaurantes , bailaderos , nos llenan el municipio de su alegria y vienen a invertir su dinero en un disfrute sano.
Invitamos a las autoridades actuales a prestarle mas atencion a la cultura, para que Miranda siga siendo tenida en cuenta como una meca de la cultura y el turismo.
Miranda Febreo 9 de 2009

viernes, 2 de enero de 2009

TIEMPOS IDOS

Tiempos


Idos


Por:
Luis Fernando Orozco Gutiérrez

TIEMPOS DE LA UNIVERSIDAD.
Terminaba la década de los años sesenta del siglo XX, me ocupaba en ese entonces de culminar mi carrera de ingeniería civil, en la Universidad Nacional de la ciudad de Manizales. El edificio de la facultad, era moderno, de corredores exteriores que daban a las aulas en su parte interior y de fachada de ventanas de vidrio cerradas, aunque por su ubicación el edificio tenia vista por todos los ángulos visuales, situado frente al Estadio de Futbol de la ciudad, esto hizo que los estudiantes nos interesáramos con supremo interés por la suerte del equipo y conocíamos con profundidad las contrataciones, sobre todo de jugadores extranjeros que se realizaban. No necesitábamos comprar los domingos boletos para ver el partido, púes, desde el edificio de la Universidad podíamos gozar del espectáculo dominical, siempre acompañados de nuestro profesor de mecánica de suelos.
Manizales tenía todas las características de una ciudad universitaria, era escogida como sitio de estudio, no solo de las gentes que por obligación debían estudiar allí, sino por gran variedad de estudiantes de grado superior de todo el país, además sus Universidades ofrecían todas las carreras de que disponían los programas académicos estudiantiles.
Los amigos de la universidad por lo tanto eran de todas las regiones y por nuestra cercanía lográbamos sostener verdaderas amistades, no solo de nuestra escuela sino de las vecinas ya que los edificios eran contiguos, por ese entonces habíamos logrado crear un círculo variado de amigos de diferentes áreas del conocimiento.
Antonio Gallego, procedente de Pereira, desde su bachillerato se había involucrado en el Partido Comunista, su afición era el cine y a verdad que lo había estudiado al menos para descrestar a sus amigos, por eso lo llamábamos Antonioni, recordando al creador italiano del surrealismo Miche angeló Antonioni, era de tez blanca bien parecido y bastante gustador al género femenino, por su pinta también lo llamábamos “tarzan”, con el dirigíamos el Cine Club universitario, espectáculo estudiantil que nos daba además de cultura, dinero para recorrer los mejores restaurantes de la época, quienes disfrutaban de su amistad, podían considerarse gentes de cultura , su amistad daba ese título, el comunismo de que hacía gala era más una pose, que un credo, eso le servía para asustar a las chicas y compañeros, en ese entonces pertenecer al partido daba “cache “y un muchacho buen mozo de buena presencia, con cara de rico, era diferente a lo conocido, los comunistas generalmente eran pobres, feos y de mala figura.
Realmente Antonio estaba equivocado de oficio, para él lo verdadero era el cine, las ciencias de las matemáticas y sus estudios anexos eran otras cosas, vivía en residencias universitarias, un edificio viejo situado en el centro de la ciudad a menos de media cuadra de la principal calle, en su entorno era el rey del cine y conocido en el medio ambiente como una persona culta lo que le granjeó inmensas amistades, sobre todo de féminas. Su pinta y sus gustos fueron sus mejores aliados.
Fruto de la vorágine que resultaba la ciudad más que todo para los estudiantes, siempre se benefició de buenos visitantes los que podían durar y conquistar su trofeo- una carrera culminada-, porque muchos eran solo pasajeros de la vida, casi siempre en las mujeres bonitas, que no alcanzaban con precisión a entender para que servían en la vida, los estudios en Manizales eran duro, para lo que se requería de buena disposición y muchas horas de dedicación a su formación, de lo contrario se fracasaba en su empeño.

De Palmira había llegado por esos años y se matriculo en la carrera de derecho, Mauricio Calderón Sáenz, un buen estudiante, de familia raizal, su abuelo fue durante su vida columnista del diario local, con el pseudónimo de Mauricio, sus columnas de opinión y conocimiento, fueron bienvenidas, su fama de pensador transmonto fronteras.
Vivía en el piso alto de un edificio moderno, situado en la calle principal enseguida del club elegante y distinguido de la urbe, sus familiares eran su tía y el esposo que habían recibido a la abuela de la familia, viuda del escritor, dama no obstante sus años, de una belleza proverbial, parecía sacada de un cuento de fantasías, propietaria de un viejo “chevrolet”, modelo 54, que se convirtió en el carro de su nieto, el aplicado estudiante de derecho.
Mauricio se distinguía por sus permanentes lecturas, lógico en un estudiante de profesión exigente, estudiaba con entusiasmo, nunca tuvo problemas en desarrollo de su carrera, era un muchacho, dedicado y bueno con las artes de su profesión. Había heredado de sus mayores la distinción y el deseo de salir adelante en la vida, desde joven se matriculo en un partido tradicional, donde aprendió la filosofía conservadora, sus más recientes raíces se iniciaban en la vida del caudillo conservador Laureano Gómez, hombre que manejo el panorama político del país, desde inicios hasta más allá de la mitad del siglo XX, tuvo un heredero partidista en su hijo, tal vez de los hombres más preparados del país, y que necesariamente debía ser presidente de Colombia, pero sus enemigos especialmente del partido opuesto, no lo dejaron, la razón el odio exacerbado que inspiraba la vida de su progenitor.
En su época de universidad, Mauricio se fastidio de la monotonía de su vida, tan acaramelada y quiso probar a ser malo, para experimentar a que sabía eso. Sus amigos de intimidad los eligió de los muchachos, como debía ser de buena familia, pero su roce universitario, que daba ciertas libertades le multiplicaron las amistades, por lo que se le veía también en compañía de muchachos sencillos y de ideologías contrarias a las suyas, razón que le dieron la amplitud que dan los estudios superiores para tener conocimientos de ideas extrañas a las aprendidas en su hogar, igualmente no se limito a sus compañeros de clases, se le veía deambular por las calles con estudiantes de otras disciplinas, muy especialmente de ingenierías, como lo habíamos dicho por su vecindad.
Su automóvil se convirtió en un emblema, en el aprendimos a conducir los que carecíamos de ese vehículo y se convirtió en nuestro huésped de todo momento, igualmente en su presencia se nos mejoro el status, éramos dueño de vehículo, lo que nos ocasiono dichosas amigas a las que paseábamos por toda la ciudad, siempre se ha dicho que el carro es el tercer testículo del hombre y creo que es así. Los domingos generalmente realizábamos viajes a las ciudades vecinas muy frecuentemente a Chinchina donde en sus pequeñas discotecas nos calentábamos con las chicas del pueblo, mujeres muy hermosas ellas.
De los amigos de esos años, ocupa un lugar preferencial “muelas”. Su nombre era Jorge Hoyos.
Manizaleño raizal, de familia originaria de la ciudad, pertenecía al linaje de los fundadores del pueblo, era un hombre de buenos modales, pero tenía una gran cualidad que cautivo a Mauricio era un “CHINCHE” de buena familia, cargaba cauchera con bolas de barro y la verdad que las utilizaba no solo para matar pajaritos, sino para defenderse, lo que hacía con maestría, una vez hizo correr por las calles a una banda de muchachos bien.
Estudiaba Agronomía y era enamorado de la poesía de la que no solo declamaba bellas creaciones
Sino que tenía el descaro de crear, creo que en él existía un bate frustrado, como todos los de su generación enamorado hasta los tuétanos, las mujeres más hermosas recibieron sus lisonjas.
Por cosas extrañas las vidas de estos amigos se encontraron, a la amistad de “muelas” y Mauricio en circunstancias especiales se aproximaba la de “tarzan”, que por su credo y oficio era más distante, pero los primeros fueron más recurrentes con el Mono Lema, este bien se llamaba Herman Ramírez Lema, era compañero de Mauricio en la carrera de derecho, se le conocía como el agitador más vibrante de la izquierda universitaria de los años sesenta, de estudios marxistas leninistas y discurso fogoso, no falto manifestación donde su voz se escuchara, en la escala de oradores era quien primero tomaba la palabra, pero en gustos de mujeres se le olvidaba su credo político, aficionado a pretender las mujeres más hermosas y por lo tanto burguesas, porque la belleza, parecía que fuera exclusividad de la burguesía, el Mono alternaba su desmedida confesión socialista con la belleza, hizo gran amistad con Mauricio, no solo por sus estudios de derecho sino por la curiosidad que lo animaba por la vida, sus lecturas e investigaciones
Un día de esos años se disputaba a nivel nacional, la sucesión presidencial, era el último gobierno del Frente Nacional, experimento que crearon Alberto Lleras Camargo y Laureano Gomes Castro, jefes y patriarcas de los partidos políticos en que estaba dividido el país, para elegir el sucesor del Frente Nacional, un periodo de cuatro años que alternaban los partidos liberal y conservador concebido para solucionar el problema que dejo la dictadura de Rojas Pinillas, cuatro años cada partido iniciando por el liberal, así que se concluía con un conservador o “godos”, como socarronamente se le nominaba.
El partido conservador había declarado oficialmente la candidatura de Misael Pastrana Borrero, político huilense, íntimamente ligado a una de las alas en que estaba dividido el partido, la corriente Ospinista, que debía su nombre a Mariano Ospina Pérez, ex presidente del partido. Su pupilo de quien fue acudiente cuando inicio estudios de derecho en Bogotá, empezó su vida pública a su lado lo que le permitió que su primer trabajo, fuera como secretario en la Legación colombiana en el Vaticano, a cargo del ex candidato del Partido liberal Dr. Carlos Arango Vélez.
Siendo joven universitario Pastrana asistía a las maniobras aéreas que se daban en un acto político presidido por el presidente de la época Dr. Eduardo Santos y el joven piloto perteneciente a la escuadra aérea del acto, por un acto voluntario desvió su nave con tal mala suerte que golpeo unos obstáculos aéreos y perdió el control del aparato estrellándose estruendosamente con la tierra, además de las victimas que dejo el hecho fueron muchos los heridos, entre ellos al pichón de político que sufrió una serie quemadura en su cuello, dejándole un rictus en su cara, cada que se reía, este semblante risueño le daba una apariencia de que se estaba riendo de todos sus contertulios, lo que molestaba a sus contradictores, en que naturalmente debían estar casi todos los estudiantes del momento.
El partido conservador se dividió para la ocasión y uno de sus líderes más connotados del ala dividida Belisario Betancur, encabezo el proceso. Betancur decía él, que era un hombre pobre, que para poder estudiar le había tocado dormir en las bancas del parque Bolívar de Medellín, hizo parte del escuadrón suicida que acompañaron a su jefe, el presidente Gómez, cuando le dieron el golpe de estado que lo depuso como mandatario y lo enviaron al exilio. Estas actuaciones lo consagraron en su vida partidista siempre fue un hombre de doctrina.
La división Betancurista fue importante en esa lucha por el poder, únicamente en Caldas. En este departamento barrían, los que vivíamos por esas calendas creíamos que el triunfo con el candidato Betancur era inobjetable, razón que llevaron a Mauricio a tomar partido por el candidato disidente. Además sus creencias ideológicas estaban más cerca de la línea Gómez, que por esa época dirigía el hijo del ex presidente Gómez.
Mauricio no estaba contento con el auge que tomaba el candidato oficial, por lo que había que hacer algo y mas siendo un universitario, lo que permitía de todas forma cualquier disidencia, para un estudiante mientras su postura sea más rebelde con el oficialismo bienvenida sea, aunque era un hombre de derecha, pensaba que esta, estaba más cerca de su jefe.
El oficialismo inicio su fuerte avance propagandístico en vista del poder del candidato disidente al Frente nacional y entre las acciones que tomaron fue la instalación de una gran valla, con el mensaje y la fotografía del candidato, al inicio de la principal avenida de Manizales, situado frente al Teatro los Fundadores y en el parque del mismo nombre, exactamente en el lote de un parqueadero, encerrado por altos muros de ladrillo, con su frente orientado, para quienes venían a pie o en vehículo, necesariamente la tenían en su frente, su ubicación fue un gran golpe publicitario. La valla era de tal magnitud que cubría todos los espacios del sector donde se instalo.
En una charla informal, en el café El Polo, que reunía a viejos y jóvenes del pueblo, al disfrute de algunos tintos, Mauricio con intimidad comento que en su cabeza le daba vueltas la idea de destruir la valla y propuso una aventurada idea que yo recibí con cierta sorpresa, sabiendo de quien venía la propuesta, un muchacho químicamente bueno. Con cierto desdén le escuche, mis convicciones estaban más cerca de la propuesta que el amigo hacía, yo pertenecía al partido liberal, pero la alternación creada por los jefes naturales, permitían que los seguidores de un partido podían votar por el otro, un acto que en cierta forma desmitificada la posición partidista y creaba una conducta más civilizada, que los partidos del momento lo pedían, el sectarismo había producido hechos de mucha gravedad, era imposible ver un liberal votar por un conservador o viceversa, no nos imaginábamos que eso pudiera ser permitido pero la situación del momento lo permitía y a fe que se logro una aclimatación del pensamiento político.
Tome todos los asuntos de la propuesta, la considere como mía, además estaba totalmente de acuerdo, aun mas conociendo mi férreo Belisarismo, así que manos a la obra. Como nuestro contacto era permanente, no solo por la vecindad de ingeniería y derecho, sino que visitaba frecuentemente su apartamento en el centro, en esas circunstancias fuimos detallando el operativo, que se nos volvió muy similar al que ocupaban los “montoneros” y “tupamaros” en países del sur del continente, el hecho no era de tal gravedad, pero en nuestras mentes no ocurrían las cosas así, creíamos que el operativo era de todas forma un acto prohibido y nosotros éramos gentes de bien.
Mauricio propuso un detallado plan con planos y elementos indispensables para su realización, necesitábamos: vehículo, bombas de inflar, tinta indeleble y gente así: un conductor del carro y dos o tres hombres que se apearan del vehículo con las bombas y lanzarlas a la valla, la tinta desfiguraría la imagen del candidato y borraría su mensaje, en estas condiciones la gran valla y su mensaje quedarían sirviendo para nada y nuestro plan tendría un éxito de campaña y político.
Simultáneamente a nuestro ejercicio político, se desarrollaba en Manizales el Festival Latinoamericano de Teatro Universitario, un evento cultural, creado por los intelectuales de Manizales y con un éxito notable, se realizaba en el Teatro Los Fundadores, un edificio extraordinario y bien dotado que se constituyo en muestra de la cultura de su sede Manizales, nosotros éramos como universitarios asistentes habituales. Manizales es ante todo una ciudad para el teatro y en el mundo se le conoce por este loable empeño, el Manizaleño es un hombre de teatro.
Convinimos que una vez terminara la presentación teatral que debía ocurrir a eso de las once de la noche, ejecutaríamos nuestro acto político, además el sitio era el mismo, solo los separaba una calle, el estacionamiento señalado que portaba la valla, servía para aparcar los carros de los espectadores al teatro. El grupo señalado para el operativo, todo asistió a la presentación programada para la noche, éramos presa de los nervios, por lo que no vimos con atención la función de la noche y a medida que se acercaba la hora, los nervios aumentaban, ante la pasmosa tranquilidad de los presentes.
La hora llego, el teatro como debía ocurrir quedo completamente solo, igualmente el parqueadero de vehículos, mientras esto sucedía el grupo del operativo se preparaba rigurosamente, Mauricio como mas conocedor de su vehículo seria el conductor, a su lado izquierdo delantero Antonioni y en el asiento trasero Mono Lema y yo, todos dotados con el equipo indispensable para el acto y sus repuestos. El carro se desplazo con lentitud buscando la vía, que pasando por la valla en cuestión, nos llevaba a la estación del ferrocarril, en el momento de pasar por la valla, Mauricio se detuvo y dio la orden de operar, todos los ocupantes nos bajamos con ligereza, tomando posición de ataque a la valla, yo lance con tanta fuerza la bomba conteniendo la tinta, que sobrepase la altura y fue a caer a la vivienda del celador del aparcamiento dejándola manchada y colocándolo en acción , Antonioni y el Mono Lema hicieron lo propio, el uno la impacto en la figura del candidato pero esta llevaba tan poca fuerza que no reventó y cayó al suelo, el otro por la parte inferior de la valla, la paso dándole en su cara al celador que ya estaba presto para atender el ataque , entintándole su cuerpo. Mauricio al contemplar el desastre del operativo planeado rigurosamente por él, se apeo dándome la orden que me hiciera a cargo del carro y salió en procura de la bomba que había impactado sin romperse, la cogió en un gesto de desesperación, la lanzaba y no reventaba. No hubo más remedio que volver al vehículo para huir con premura del sitio, ante el enojo del celador manchado de tinta.
En “El Polo”, sitio de comentarios posteriores al hecho, nos culpamos todos del fracaso y como conclusión dejamos en el ambiente que debíamos repetir el acto corrigiendo todos los errores sucedidos.
Al día siguiente en la Universidad, nos reunimos los actores del frustrado acto, en el momento que se iniciaba una marcha universitaria hacia el centro de la ciudad para protestar por algo, que bien no sabíamos de que, posiblemente por las deficiencias de bienestar estudiantil, o por las carencias del candidato gobiernista o la precariedad del candidato de oposición, o porque había que protestar por algo, pero lo que sucedía para los estudiantes era que las cosas no marchaban bien.
Cuando la marcha estudiantil, pasaba por la valla en cuestión, sin dirección de ninguna clase algunos de los marchantes cambiaron de rumbo y se dirigieron a la valla destruyéndola totalmente bajo, el aplauso de los estudiantes que protestaban.

Cali, enero 1 del 2009