lunes, 28 de diciembre de 2009

JOSE NORBEY GRAJALES RAMIREZ "CHIQUI"

Por: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez
luisforozcog@hotmail.com

Este próximo 27 de diciembre, cumple seis años de habernos dejado para siempre, el inolvidable “Chiqui”. Sin embargo la impronta que imprimió entre los suyos, lo ha hecho permanecer en el tiempo y lo más importante, perpetuar su vida a través de las obras que ejecutó en su mandato, cuando fue primera autoridad, y por el recuerdo que dejó por todas las acciones que realizó por hacer de Miranda el pueblo más bello de Colombia.

Joven irrumpió en el panorama político, se doctoró en Derecho, en la Universidad Santiago de Cali, afrontando todas las dificultades económicas del momento; tengo entendido que ayudado gracias a doña Myriam Ruiz, quien avizoró en el joven político grandes talentos y posibilidades y a quien él, después combatió para arrebatarle su hegemonía política.

Su pequeña figura le origino el “mote” de ‘Chiqui’, el que aceptó más que su verdadero nombre; prefería que le dijeran “Chiqui” que José Norbey y en las contiendas políticas se le escuchaba a sus adherentes decir: “el pequeño gigante”. De ojos verdes inescrutables que le agregaban fogosidad a sus palabras, características que gustaban a las mujeres, que fueron una constante en su vida.

Como hombre inquieto en su juventud, atendiendo los llamados de la insurgencia, quiso militar en el M19 compuesto por jóvenes universitarios, asentado por esa época en las montañas vecinas a Miranda; su fiebre revolucionaria duró mientras buscó las montañas para contactar a los jefes; le pareció muy larga y extenuante la caminata, pues pronto se vinculó a las huestes del líder inmolado del Nuevo liberalismo, Luis Carlos Galán, por quien siempre guardó fe en su ideario político. Lo acompañó a su morada final, en el sepelio del líder asesinado en agosto del 89. En su casa de habitación, el salón principal lo presidía un retrato de Galán y la foto de su tumba, en el Cementerio Central de Bogotá.

Chiqui está comprometido en los destinos de su terruño desde 1980 hasta su muerte, ocurrida en el año 2003.

Su forma de hacer la política fue siempre irreverente. No obstante sus estudios jurídicos, creía que todo era posible, situación que le originó severos contratiempos y retrasos en su vida pública. De inmensa sagacidad política, poseía una singular facilidad para cautivar a sus seguidores por su don de gentes. En sus alocuciones no era académico, la plaza pública ejercía en su personalidad de orador algo especial, allí sus discursos elocuentes y certeros parecían un volcán en erupción, que enamoraba a sus seguidores y ponía a temblar a sus adversarios.

Seguro en todos sus propósitos, tenía la actitud de un ganador puro, cualidad que siempre lo acompañó; a esto le agregaba su positivismo y optimismo en todos los actos en los cuales comprometía su capacidad mental.

De manera temprana, en 1990, ganó la alcaldía, la que tuvo que entregar a los pocos días de iniciarla, pues sus impugnadores le cobraban un insólito percance de juventud. Los gobiernos siguientes, todos tuvieron que contar con su aquiescencia.

Durante la gobernación del jurista Temistocles Ortega, hoy candidato a Representante a la Cámara, ocupó la Secretaria de Educación.

No fue buen amigo de los políticos caucanos, consideraba que ellos no le habían aportado algo importante a su pueblo. Como la Constitución del 91 creó para el Senado la circunscripción nacional, aprovechó la circunstancia para apoyar un candidato del Departamento del Valle y lo hizo con el nombre de Luis Fernando Londoño Capurro, quien en honor a la verdad, realizó importantes obras en Miranda, dándole la razón a las convicciones del novel político sobre sus paisanos.

En el año de 1993 se decide incursionar nuevamente en la búsqueda del gobierno local, oponiéndose al gobernante que había ayudado a elegir años antes y, derrotando al candidato oficial, se posesiona como alcalde el primero de enero de 1995.

Como gobernante demuestra su enjundia de líder, aparece el ejecutivo que comprende con profundidad la problemática municipal y realiza una alcaldía para la historia.

Consecuente con su estilo político, de creer que todo era posible, sus detractores aprovecharon las circunstancias para acusarlo por hechos baladíes y lo lograron complicándole en adelante su vida política, hasta su desaparición ocurrida trágicamente, por el destino de balas asesinas de las cuales nunca se ha sabido de que mente perversa salieron.

Tenía una manera muy particular de concebir los asuntos políticos; sus amigos tenían que ser enemigos de sus contradictores. Chiqui pertenecía a la gama de los hombres públicos a quienes había que amar u odiar, no existían términos medios.

Hoy en día Miranda luce con orgullo las obras que realizó en su mandato y que le cambiaron totalmente la fisonomía al pueblo, como es el caso de la Avenida Centenario. Ex alumno del Leopoldo Pizarro, colegio al que quiso con amor, deja la imponente Aula Máxima; realizó toda la gestión para la construcción del hermoso puente a la entrada del Valle y que hoy lleva su nombre; igualmente, la educación ganó con la creación del Instituto Técnico José Norbey Grajales. El barrio Unidos inicia su materialización, durante su mandato, hoy convertido en elegante y moderna urbanización. Los pobres fueron importantes durante su acción de gobernante.

Dejó muchos amigos que le recuerdan con cariño y gratitud por lo que hizo por ellos y enemigos que no le perdonaron nunca su irreverente manera de actuar.

Su ciclo vital fue interrumpido, cuando apenas iba en sentido de alcanzar la madurez política, privándonos de que obtuviera grandes logros para los suyos; sin embargo, su huella perdura hasta los presentes días, donde todavía su presencia se siente en los grupos políticos que buscan acceder al poder.

Su estirpe de ganador ha permanecido hasta después de su muerte, en la lucha por acceder al poder en la pasada campaña electoral, los dos contrincantes eran ‘chiquistas’, razón para considerarlo triunfador, ambos candidatos usaban en su lucha el nombre del líder sacrificado.

Llevamos varios años de paz política, que esperamos perduren por siempre, un pueblo no puede sacrificar a sus hombres que solo piensan en hacer el bien.

domingo, 6 de diciembre de 2009

INFRAESTRUCTURA PARA EL FUTURO

La Cámara Colombiana de Infraestructura, ha elaborado una rigurosa propuesta que ha llamado “Carta de navegación” y constituye una agenda para la infraestructura en el marco de la campaña electoral para el periodo presidencial 2010-2014.
Esta propuesta gremial está dirigida a los candidatos y consiste en una serie de reflexiones realizadas por un gremio que pretende enriquecer el debate político, con miras a lo que opina del país en las próximas elecciones.

Vale la pena resaltar lo que se piensa sobre la crisis económica que afronta el mundo y ha comprendido que una vez más, una herramienta para afrontar la coyuntura es el de la “inversión contraciclica en infraestructura”, así lo han entendido las economías del mundo incluyendo por supuesto la Colombiana y sus gobiernos han emprendido políticas y estrategias que dinamicen la demanda, la inversión y el empleo, basadas en acciones concretas y resueltas sobre la infraestructura de los distintos países.

Es bueno invocar el gran desafío que implica la superación del rezago nacional en infraestructura de transporte.

De los 64 puntos que contiene la “Carta de navegación”, vale la pena resaltar lo siguiente:

Realizar una reforma tributaria territorial como propósito para generar espacios de inversión departamental y municipal en infraestructura, en este tema vale considerar la sobretasa a los combustibles.

El papel de INVIAS, debe ser soporte técnico y administrativo en relación con la red secundaria y terciaria, que competen a los entes departamentales y municipales. INVIAS no debe inmiscuirse en la asunción de tareas de los entes territoriales sino coordinar con Min Hacienda y Planeación Nacional, en estrategias de fortalecimiento gerencial y capacidades de ejecución de alcaldías y gobernaciones. Buscando la forma de viabilizar definitivamente la descentralización en infraestructura.

Gozar de fuentes recurrentes para financiar infraestructura a nivel territorial. El propósito de la asunción definitiva de las competencias de las entidades territoriales en materia de infraestructura de transporte, implicaría la destinación de recursos no disponibles, por lo que se hace necesaria la creación de fuentes adicionales con ese destino y aquí cabe la discusión de una reforma tributaria a nivel territorial, lo que se constituye en una oportunidad excepcional para el tema expuesto

Finalmente, la institucionalidad y la estructuración oportuna de los proyectos son los instrumentos que permiten que la infraestructura sea fundamento para soportar la crisis económica. Desde el punto de vista macroeconómico y de políticas públicas la contratación de infraestructura es el mejor instrumento para afrontar crisis económicas como la actual. Para ello el fortalecimiento institucional, la capacidad gerencial de las entidades y funcionarios y el propósito permanente de la maduración adecuada de los proyectos son fundamentales.


El documento presentado por La Cámara Colombiana, se constituirá en una herramienta de consulta obligatoria de los candidatos a la próxima justa electoral, que nos tocara afrontar a los colombianos el año venidero. Por fortuna la seriedad y riqueza argumental del documento, será oportuna para sostener un debate con altura.

POR: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez

luisforozcog@hotmail.com

viernes, 13 de noviembre de 2009

CONDOMINIO SAN CARLOS

Quiénes hemos tenido la oportunidad de conocer sobre la Planificación de Miranda en los años recientes, además de participar en ella, nos hemos dado cuenta de la vocación de urbanizar, sobre todo en la zona norte del municipio, con lotes en parcelas superiores a los 500 M2, especialmente de 1.000 M2. Están los casos de Piedra y Cielo, iniciador del proceso con magníficos resultados, posteriormente Pinar del Rio y la Arboleda. Estos asentamientos están contribuyendo al ordenamiento del municipio, además de una manera lógica, pues deben cumplir con todas las normas exigidas a los ubicados dentro del perímetro urbano, con generosidad en área, saliendo del esquema de los lotes de 72 M2, para vivienda de interés social.
Para fortuna del desarrollo urbano del municipio, estos lotes, están dentro del perímetro sanitario y los costos de ellos comparados con las ciudades vecinas: Cali o Florida son supremamente más económicos. Aquí tenemos los Mirandeños y vecinos enamorados del diseño y progreso urbanístico de poseer una vivienda de mejores características, pues los costos lo permiten.

El proceso urbanístico se inicio con lotes de interés social, en ese momento era lo único que permitía la posibilidad de solucionar el problema de vivienda, hoy en día vemos en ellos edificadas magnificas casas, por lo cual los entendidos en la materia se percataron que existía la posibilidad de lotes de mayor área y así iniciaron las urbanizaciones que hoy son : Piedra y Cielo, Pinar del Rio y la Arboleda, que además constituyen un avance urbanístico y enseña las posibilidades de las gentes de tener mejores espacios para su disfrute vital, dejando a las grandes y medianas ciudades los pequeños espacios que hoy en día representan sus barrios, esto además por el elevado costo que constituyen sus suelos, por decir algo un lote en Ciudad Jardín de la Ciudad de Cali, vale por los lados de $ 250.000 M2 y en las urbanizaciones de Miranda en iguales condiciones esta por $ 25.000 M2,es decir 10 veces más barato y en mejores condiciones paisajísticas, además tienen el rio al lado como parte de su disfrute y la misma naturaleza, lo que no tienen los lotes de la ciudad mencionada

Dentro de esta filosofía urbana, nace un nuevo lugar, La Parcelación en condominio “San Carlos” .Representada en 80 lote con áreas entre los 1.000 y 1.250. M2. Tendrán toda la infraestructura que exige la normatividad presente: acueducto, alcantarillado, electricidad y vías, de acuerdo al estatuto reglamentario contenido en el Plan de ordenamiento territorial.

San Carlos, hasta hace poco era una hermosa hacienda ubicada cerca del perímetro urbano y con todas las posibilidades sanitarias, razón que entendieron sus dueños para parcelarla y ofrecerle así a los Mirandeños y vecinos, un hermoso lugar para tener su vivienda o lugar de descanso, por su territorio pasa un brazo del rio Desbaratado y muy pronto veremos el anillo vial que la circunda pavimentada, sus estudios reposan en INVIAS.

Miraremos muy pronto las nuevas construcciones que tendrá el condominio y que indudablemente contribuirán al desarrollo y progreso de Miranda. Por los costos que ello representa, vale la pena invertir en el pueblo amado, las posibilidades de avance son muchas y el nuevo esquema de desarrollo municipal lo están permitiendo.

Por: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez

lunes, 25 de mayo de 2009

"EL MIO"

En la década de los cincuenta, cuando apenas adquiría el “uso de la razon”, fui llevado por mis padres a visitar al abuelo materno que se había trasladado con sus hijas a Cali. El pertenecía a las familias venidas de la montaña en la diáspora que constituyo la “colonización antioqueña”, buscando tierras más al sur, en lo que hoy forman el Gran Caldas: Caldas, Quindío y Risaralda.
Cali era una bella ciudad, donde lo que más se distinguía era su clima tropical y el viento que venía del mar Pacifico por la ruta de los Farallones. La ciudad empezaba a ser asiento de los emigrantes de la violencia, que por esos años azotaba las regiones de Colombia, muy especialmente el centro del país, gentes que huyendo del terror buscaban la paz que daban las calles de la nueva urbe.
En la época referida, se distinguía el Club San Fernando y muy especialmente a Lucho Bermúdez, el gran compositor, del porro del mismo nombre e intérprete con su fantástica orquesta, de otra pieza histórica para la ciudad y su gran equipo de futbol el Deportivo Cali, la siempre eterna melodía que sirve de himno de batalla a la institución “gloriosa” como la llamamos sus admiradores: “el pachito eche”.
El ambiente de la ciudad era tranquilo, el rio cruzando la ciudad, hizo brotar del pensamiento inspirado del gran vate Eduardo Carranza, su inmortal verso de “Cali es un sueño atravesado por un rio”.
Cuando me despedía de ella, para retornar a “Mi Manizales del Alma”, me sorprendía una inmensa nostalgia, dejando atrás lo que admiraba de su ciudad, su clima y la belleza de las mujeres, acariciadas por la leve brisa del viento sobre sus vaporosos ropajes, el edificio del Hotel Aristi, al que consideraba la estructura más grande del planeta.
Fueron muchos años de ir y venir. Por la época de los juegos Panamericanos, la ciudad empezaba a ser metrópoli y el evento sirvió para ubicarla como grande en el continente, por ese tiempo culminaba mis estudios de ingeniería.
Con el cartón en la mano busque “coloca”, por todos los rincones viniendo a parar del todo a la ciudad de la que me había enamorado desde pequeño.
Como ingeniero intervine en importantes obras que sirvieron al desarrollo, buscando además con ahínco la institución gremial, de la que más tarde fui su presidente. Como director del gremio de los ingenieros intervine en innumerables acciones que enriquecieron a la colectividad y a la ciudad. Por la década del noventa fueron sobresalientes dos hechos: uno para la ciudad, el estudio de un sistema de transporte metropolitano, el otro para el Departamento y el país: la vía al mar. Hacia ya parte de la Junta de Planeación de la ciudad en representación de los Ingenieros. Debo mencionar para hacer justicia a mi colega y condiscípulo Germán Arboleda Vélez, dos veces Director de Planeación de Cali y espíritu insomne de un sistema de transporte para la ciudad. Su profesionalismo y estudio permanente han servido de manera fehaciente para que el sistema haya sido una realidad.
La carretera al Mar, llamada también Alejandro Cabal Pombo, es la más reciente comunicación del Valle con el océano, data de los años sesenta. Es precedida primero por el ferrocarril que llega a la ciudad de Cali en 1.915, después de treinta años de esfuerzos, comandados por el ingeniero cubano Francisco Javier Cisneros y la carretera bautizada Simón Bolívar correspondiente a la década de los cuarenta.
Como ingeniero conocí las distintas fases adelantadas por el entonces Ministerio de Obras, buscando una mejor vía, por la parte alta del Cañón del Dagua. Después de muchos años de estudios, se descartaron los proyectos del Dagua y el Calima y quedamos en que lo óptimo es mejorar las condiciones de la actual vía. La verdad es que con urgencia necesitamos mejorar la conectividad de Buenaventura el principal puerto marítimo del país con el interior y mientras más pronto mejor, lo demás va en contravía de los intereses patrios y del desarrollo de la economía que requiere de buenas vías, para su usufructo.
Como he estado alejado de la ciudad, durante el último lustro, por mi vinculación con el Norte del Cauca, tuve la oportunidad en la presente semana de conocer el MIO y debo decir con franqueza, que los caleños se han sobrado de transporte metropolitano. Recorrí sin premura los distintos corredores viales y la ciudad me parecía cada vez más bella, además la arquitectura ha sabido interpretar el deseo de un mejor espacio para todos, sentí cierta tristeza cuando pase frente el Club San Fernando, y me acorde del tango, cuando dice “se me escapa un lagrimón”, toda una historia convertida en un muladar, esperamos que el espacio libre sea transformado en un parque, será la única forma de pagar toda una tradición en que se había convertido el lugar, la ciudad lo requiere, mas sabiendo la imperiosa necesidad de aumentar las zona verde y así Curitiba, ejemplo de planificación, no sea más motivo de envidia.
Lo más significativo, ha vuelto el antiguo civismo con que se ha caracterizado al ciudadano de Cali.
Todavía hay muchos problemas al respecto que resolver, pero con paciencia y una nueva dirigencia que comprenda más íntimamente los problemas de la urbe, todo se solucionara y Cali nuevamente será la ciudad de la que nos enamoramos cuando éramos apenas unos niños.



Por: Ing. Luis Fernando Orozco Gutiérrez

Email: luisforozcog@hotmail.com

miércoles, 15 de abril de 2009

TIEMPOS IDOS

EL EMIGRANTE

IV


El estado de Ohio, se precia en los Estados Unidos, de ser además del precursor de los vuelos aéreos con los hermanos Wright, el inspirador de los viajes siderales con sus astronautas John Glenn, el primer hombre que dio una vuelta a la órbita de la tierra en una nave sideral, en el proyecto Mercury Atlas y Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la luna, todos son hombre nacidos en Ohio.
Russell, el viejo de Saint Paris era amigo personal de Armstrong, razón que tuvo para invitarme a Wapakonnetta, un pueblo al centro este del estado, lugar de la casa del astronauta. Salimos en las horas tempranas del día, en un alegre viaje, que aprovechaba para contarme las historias de la aviación y los hitos de su tierra, en cuestiones aéreas, Los hermanos estadounidenses Orville y Wilbur Wright, fabricantes de bicicletas,en Dayton, contribuyeron notablemente en el avance hacia el nacimiento de la aviación.
Llegaron a diseñar y fabricar el primer avión; esto es, el primer aerodino que, además de generar sustentación, poseyó verdadera capacidad de generar su propia propulsión o capacidad de avance. Los Wright introdujeron incipientes mecanismos de maniobra para control del vuelo. Efectuaron exitosamente el primer vuelo autopropulsado de la historia el 17 de diciembre de 1903, en Kitty Hawk, con la aeronave llamada flyer I
En Dayton de donde eran, en su memoria establecieron la base aérea Wright Patterson, allí existe el hangar que utilizaron en sus ensayos celestes y un museo que contiene las aventuras y experimentos de estos celebres hombres que han aportado tanto al mundo.
El viejo Russell, apasionado de las aventuras de sus paisanos narraba con meticulosidad , las historias de estos héroes de la aviación de su país, comentaba que John Glenn después de ser celebre como el primer hombre que dio una vuelta a la órbita de la tierra en 1962, se hizo político, hasta ser senador por su tierra .
El 20 de febrero de 1962 los norteamericanos, después de haberlo aplazado varias veces y anunciado sin reserva a todo el mundo, pusieron en órbita el cohete Friendship VII que llevaba una cápsula dentro de la cual se encontraba el astronauta piloto John H. Glenn de 40 años de edad.
A la hora prevista la cápsula se desprendió de los cuerpos del cohete Atlas y entró en órbita. Después de dar tres vueltas a la Tierra, el celeste pulsó los mandos que le llevaron a descender en aguas del Atlántico donde fue recogido por el destructor "Noah". El vuelo había durado 4 horas, 55 minutos.
Llevábamos varias horas de viaje buscando la residencia de Armstrong, hasta que al fin la encontramos. En las afueras de Wapakonnette, una casa típica de las familias americanas allí había nacido Neil.
Neil Alden Armstrong (nacido el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio) fue astronauta de la NASA y el primer ser humano en pisar la Luna en la misión del Apolo 11.
Armstrong desarrolló gran interés en volar a la edad de sólo dos años, cuando su padre lo llevó a las Carreras Nacionales Aéreas de Ohio. Su interés se intensificó a los seis años cuando realizó su primer vuelo en un aeroplano Ford Tri-Motor, o un “Ganso de Lata”, como lo llamaban informalmente. Desde ese momento, tuvo una gran fascinación por la aviación.
A la edad de quince años, Armstrong empezó a tomar lecciones de vuelo en un aeropuerto situado al norte de la población de Wapakoneta, donde realizaba varios trabajos en el pueblo y en el aeropuerto para ganar dinero y pagar así las lecciones en un Campeonato de aeroplanos en Aeronca. A la edad de 16 años, antes incluso de haber pasado el examen de conducir, ya era estudiante de piloto. Recibió la licencia antes de graduarse de la Secundaria Blume en Wapakoneta en 1947.
Mientras respondían de la casa, Russell, mostraba su conocimiento en los tres hombres emblema del estado de Ohio, infortunadamente el astronauta no estaba, la respuesta sus ocupaciones de ser profesor de la Universidad de Cincinnati, le ocupaban todo el tiempo.
Tomamos rumbo al Museo Armstrong, que la comunidad de su pueblo y los Estados Unidos le erigieron en su pueblo natal, en una montaña circundante al poblado, a lo lejos se veía una luna que emergía de la montaña, allí estaba el edificio, cuya entrada era por dentro de la tierra.
Una bella construcción llena de salones con todos los objetos de la vida del navegante espacial, eran lucidos con esplendor. Sobresalía la avioneta en la que aprendió a volar a los quince años, los americanos son unos verdaderos creadores para enseñar las proezas de sus hombres sean estos: artistas, deportistas, políticos o en este caso astronauta.
Al final del recorrido por el amplio museo se llega a un Planetario, que está ubicado precisamente debajo de la luna que se ve desde afuera. Allí los visitantes son objeto de toda clase de presentaciones respecto a la conquista de la luna por este maravilloso hombre de Ohio.
De las cosas que necesariamente hay que admirar de los americanos, es la lucha por la conquista del espacio. Son miles los millones de dólares que han invertido en estos logros, me pregunto porque perdieron el interés por seguir conquistando el satélite terrestre y ahora resulta que tiene como fecha volver a la luna antes del año 2020?
Unos años atrás fui creador de una emisora comunitaria en el pueblo donde vivo, tenía un programa que dirigía todos los días por espacio de dos horas, en el comentaba las incidencias locales, regionales e internacionales. Contrate los servicios de una hermosa mujer, para darle un toque femenino al programa. Ella se preparaba rigurosamente para presentar al aire, el tema de lo que le correspondía. Un día lanzo al aire la idea que el hombre nunca había ido a la luna, que todo correspondía a un montaje. He pensado durante muchos años esta versión, la que considero ridícula, pero me asalta una duda porqué el hombre perdió el interés por el satélite y ahora lo recobra.
Para mi Ohio, es la conquista del aire por el hombre.

martes, 7 de abril de 2009

TIEMPOS IDOS

Por: Luis Fernando Orozco Gutiérrez



EL EMIGRANTE
I

El aeropuerto de “Palma Seca”, estaba colmado de gentes, siendo las 4 de la mañana, a esa hora se preparaban a tomar el avión los pasajeros del vuelo a Miami. Los viajeros hacían fila, frente al funcionario de emigración, mostrando todos los documentos exigidos: cedula, pasaporte y visa, cuando me toco el turno, me presente con mi maletín de mano, al mostrar los papeles, el empleado reviso y al fondo encontró un polvo blanco, agote todas mis explicaciones diciendo que era la valija que utilizaba para mis viajes en el interior y que el polvo blanco, era talco higiénico que se había derramado, con incredulidad el oficinista tomo un poco en su dedo y lo probo, al darse cuenta la realidad, autorizo mi acceso a la sala de espera del vuelo internacional.
Ese es un infortunio que debemos pasar todos los Colombinos, pues gracia a la cantidad de narcotraficantes que tenemos, los demás debemos pagar el pato por ellos. En cada colombiano en los aeropuertos del mundo hay un traficante, y la gran mayoría somos gentes de bien, pero el daño provocado por nuestros hermanos, es para todos.
Con los nervios naturales de quien emigra y aumentándole los del suceso, tome mi silla, me había despedido de mi familia en un viaje que consideraba sin regreso, razón para que las lagrimas no faltaran.
De Cali, tomamos la ruta del canal de Panamá, por lo que el mar Pacifico, en principio nos acompaño. La vista del Canal, cambio mi situación, ensimismándome en recordar lo que había leído de su construcción, convertida en tragedia, hasta la pérdida del territorio y la deshonrosa paga que realizaron los Estados Unidos por 25 millones de dólares, pero esto sirvió para olvidar transitoriamente mi reciente anécdota de trasportador de droga sucedida en el aeropuerto. Llegar al océano Atlántico y conocer desde la altura Isla Caimán, observar a Cuba y finalmente arribar a tierra firme para llegar a Miami.
La llegada a Miami, tuvo ribetes interesantes, allí todo era moderno, el piso que nos transporto a el ala del terminal aéreo, buscando la oficina de inmigración, gentes de todos los colores y razas haciendo filas frente a las cantidades de ventanillas. Cuándo me toco el turno me atendió un gringo de raza negra, en su interrogatorio me pregunto cuál era mi interés por ingresar a su país, que tiempo iba permanecer. Al oír mi respuesta de seis meses, me dirigió a otra oficina, donde hacían cola, extranjeros que inmigraban. Permanecí un buen rato cuando fui entrevistado por un cubano norteamericano, que me dice sin preguntar cual es el interés de permanecer seis meses en el país? Respondí que era un viaje que estaba ansiando, por muchos años, expuse la fotografía del dueño de la casa en una granja de Ohio, que esperaba mi visita. El funcionario acepto mis respuestas y me expreso que tres meses eran suficientes, si tendría que disponer de más tiempo, podía recurrir a una oficina estatal de inmigración para realizar la solicitud. Aunque hice uso del maletín de mano, para mostrar la fotografía, no hubo sospecha, sobre el polvo de talco, que me hizo padecer casi todo el viaje. En el Hall principal del Terminal Aéreo, una multitud de gente esperaba la llegada de inmigrantes cubanos, que habían sido autorizados por los Estados Unidos, para visitar el país y sus parientes que habían emigrado de Cuba en el sonado caso del “Marielito”, llevaban años sin verse.
Esperado me equipaje, hice amistad con un cubano, que se encontraría con un pariente en el vuelo recién llegado, le pregunte por la cantidad de gente y me respondió, el suceso diciendo:
Abriendo el puerto de Mariel brevemente, Fidel logró deshacerse de una rebeldía peligrosa y, a la vez, vaciar las cárceles de los criminales comunes que ya no podía alimentar. Con su habitual cinismo y desprecio por los sentimientos humanos, se cuidó muy bien de liberar a los presos políticos que hubieran resultado enemigos peligrosos fuera del país. De ese modo, le hizo al mundo lo que parecía un gesto de benevolencia, pero cargándolo de elementos que sabía envenenarían al exilio
Mariel es un puerto interrogue?
El puerto de Mariel ubicado en la costa noroeste de Cuba es conocido exclusivamente como un centro de tráfico marítimo y de pesca, ahora se ha convertido en símbolo del tesón y virtudes del pueblo cubano.

El diminutivo ''marielito'' ha venido a resumirlas afectuosamente en reconocimiento de los sufrimientos superados por quienes lo usaron para escapar del comunismo hacia donde pudieran ejercer las libertades.
La salida por Mariel fue un éxodo, una fuga en masa de quienes quedaron sufriendo las primeras ráfagas del rencor que animaba cada nuevo gesto político de Fidel ante todo intento de reclamación de derechos civiles. El descontento popular se desbordaba.
La charla con el recién amigo y la multitud de cubanos me hicieron perder a mi amigo “Tato” del colegio que me estaba esperando, el aeropuerto fue perdiendo gente que salía para sus hogares, todos felices, recibían a su pariente hasta que al fin encontré a mi compañero de Manizales.
Nos confundimos en un abrazo eterno, eran 17 años sin vernos, desde que los despedimos con Marcel y “Pingüino”, en el aeropuerto de Pereira, cuando dejaban a Colombia para siempre, ya llevaban visa de residente y su destino era Los Ángeles California.
Me invito a su carro que tenia estacionada en el Terminal, un edificio metálico de varios pisos, necesario para la inmensidad del aeropuerto. Llegamos a su apartamento en un gran condominio “Fontainebleau”, desde allí todo fue descreste, yo salía de una ciudad moderna en Colombia, que por esos años iniciaba su despeje, salía de ser un pueblo para entrar a ser una ciudad: Cali
“Tato”, había dejado hacía varios años a California, primero, aun teniendo el pie plano, se entregó voluntariamente a la “army” del ejército norteamericano y después de recibir instrucciones en Alemania, fue destinado para Corea, por la época de la guerra del Vietman. Su estadía prestando el servicio militar , fue lo mejor que pudo haber hecho, en nuestra clases del Colegio de Nuestra Señora, estaba considerado como uno de los mejores alumnos, le decía Alain Delon, por lo parecido con el artista francés, pero tenía un defecto que lo limitaba en la vida , era un hombre demasiado tímido.
En el Manizales de su época gozaba de fama de “tumbador”, las mujeres se morían por él, pero eran los amigos las que se las aprovechaban. Inicio la carrera de Agronomía, duro 2 años, el deseo de emigrar fue superior a su inteligencia.
Vivía con una Mejicana, hacían una pareja feliz, ella trabajaba en un gran Centro Comercial y él era el patrono de la casa, además de permanecer todo el día en ella, hacia unos cuadros numéricos en papel para observar la fluctuación de la bolsa, después de ver por varias horas el canal de televisión que mostraba la oscilación de las acciones, pasaba el resultado a las hojas que cada quince días presentaba a un amigo y de acuerdo a esto, este invertía, ese era su trabajo y la manera de obtener algún salario, que no era malo.<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<
Mi llegada a Miami, coincidió con la iniciación del campeonato mundial de futbol de España, todo el día veíamos partidos, pero antes habíamos comprado la cerveza que estuviera de oferta en el comercio y que nos durara para ver todos los encuentros programados para el día.
Con la compañía de mi amigo, conocí a Miami, no hubo rincón que no visitara: el mar, los “moles”, los bares, en fin la ciudad era al cabo de unos días, mi ciudad, viaje a los sitos más cercanos, sabiendo que después de mi transito por el interior del país debía volver a ella.
Expuse a mi amigo del viaje que haría a Ohio, para visitar un matrimonio, que había tenido de invitados en Cali, por medio de la “Fuerza de la amistad”, años atrás. Este programa lo revalido el presidente Carter, pero había sido ideado por Eisenhower.
En un vuelo “chárter”, un grupo de americanos intercambiaba amistad con uno similar en el país anfitrión, en el mismo vuelo se devolvían los del intercambio, y permanecían durante dos semanas, aprendiendo las costumbres y todo lo que el pueblo receptor ofreciera. Esta es una experiencia que debería repetirse, pero el programa se vino a menos, de los colombianos que fueron, aprovecharon la circunstancia para quedarse en el país que los recibía.
Había sido invitado con insistencia por la familia Matheus, de Saint Paris, Ohio, ellos eranuan pareja de veteranos los: Russell, el un viejo guasón que frisaba los ochenta años y su mujer Dorothy de contextura gruesa muy típica en los norteamericanos. El matrimonio había cumplido los cincuenta años de boda días antes de mi encuentro, al cual la invitación había llegado.
Su estadía en Colombia en mi hogar la consideraron como una segunda “luna de miel”.
Mis padres no sabían ingles y los Matheus no sabían español, sin embargo se entendieron sin saber porque, mi padre había estudiado en el colegio y la universidad ingles, pero la falta de práctica le hizo olvidar lo enseñado.
En una de las visitas programadas a Popayán para enseñarles a los forasteros, una de las ciudades importantes del país, que databa desde la colonización, íbamos en una camioneta “pichaut” descubierta atrás, en la parte delantera naturalmente iban las dos señoras, y atrás acompañados por la jauría, marchaban los dos viejos, cada uno hablaba su idioma y no sé cómo pero se entendían.
En las calles centenarias de Popayán, mi padre iniciaba la conversación en un ingles solemne, mostrándoles una de las edificaciones históricas de la ciudad visitada, sus acompañantes extranjeros asentían con su movimiento positivo de la cabeza enseñando que estaban entendiendo todo, pero en menos de un minuto, el ya estaba hablando español, realizando toda la gesticulación como si hablara el idioma extranjero, aun así le entendían todo, por eso creo que valen más los gestos que las palabras.
Donde esos amigos debía viajar

jueves, 26 de marzo de 2009

TIEMPOS IDOS- MIRANDA

Por: Luis Fernando Orozco Gutiérrez

Era el último día del año 1993, El pueblo celebraba con ánimo el llamado “Carnaval de fin de año”, fiesta postrimera creada por “chiqui” entusiasta líder político del momento. El festejo se iniciaba en las horas de la mañana con un suntuoso desfile de carrozas, compuesta por representantes de casi todos los barrios, que habían prestado tractores con sus tarimas rodantes a los ingenios de la zona, en ellos construían alegorías que representaban lo mas característico del año que terminaba, haciendo elogio o mofa a un evento que había dado importancia o descredito a la historia del tiempo que se superaba. En una de las carrozas bellamente decorada desfilaban la comparsa de “gays”, la que a su paso recibía el elogio o la rechifla de las gentes apostadas a lo largo de la vía. Los personajes de esta comparsa lucían con extravagancia sus atuendos, pero generalmente eran ganadores de los premios con que los organizadores del desfile premiaban a los concursantes.
Cuando terminaba el desfile, casi al medio día, las gentes principalmente los jóvenes iniciaban la más tremenda batalla de agua y harina, corrían las bandadas de muchachos por todas las calles y a quien estaba limpio, además de mojarlo lo pintaban de blanco.
Había bajado de mi finca en las horas de la mañana y variando mi recorrido, no fui a Florida, sitio generalmente frecuentado, además mi propiedad pertenecía a ese municipio y lo hice al pueblo vecino: Miranda, ocupe la mesa de un bar, llamado “casa azul” para estar a tono con el año que despedía pedí aguardiente y cerveza para pasarlo, esta mezcla , revoluciona los sentidos, eso de pasar alcohol con alcohol, precipita el grado de normalidad pero era el fin de año y parecía que todo estuviera permitido.
Observe con entusiasmo el recorrido del desfile y las parodias de las comparsas despidiendo el año, cuando se inicio la batalla de agua y harina me refugie al interior del bar, para no ser víctima de algo que me incomodaba, desde allí observaba como los carros y buses de transporte entre los pueblos vecinos, eran los más asediados por los infantes en su gran francachela de agua y harina, pensando que la correlona estaba cesando, atreví a ubicarme al centro del parque, la verdad los jóvenes protagonistas del suceso se habían marchado a otros sitios buscando a sus contendores, en ese momento todo el pueblo estaba invadido por guerreros , el agua brotaba de todas partes, fue necesario la intervención de las autoridades para quitar el servicio del precioso liquido, pues el desperdicio rebasaba las urgencias de los vecinos. Ubicado en el parque y ante la ausencia de fuerzas confrontantes busque tranquilidad cuando fui de manera sorpresiva atacado, me desportillaron par de huevos en la cabeza y me la cubrieron de harina, quede como un fantasma de media noche siendo además irreconocible, como carecía de amigos, guarde silencio mas sabiendo que el pueblo que visitaba, gozaba fama de tener gentes de las montañas pertenecientes a fuerza irregulares. Cuando me repuse del aleve asalto y limpie mi cuerpo de residuos de harina y huevos, el atacante me saludo con guasoneria, se me presento como Walter Zúñiga invitándome a ser parte de su grupo, que departía amistosamente al ruido de la fiesta en una de las esquinas del parque, defendiéndose del agua y la harina. Cuando hacia parte del grupo me presento a sus acompañantes, entre los que había uno que actuaba como líder, me dijo su nombre José Norbey Grajales, pero me puede decir “chiqui.”
Entrando en familiaridad con el nuevo grupo, supe que se trataba de jóvenes políticos del pueblo que pretendían asumir el poder, venían haciendo política desde hacía varios años y la idea era reconquistar el poder, que lo habían perdido por acusaciones de la oposición a hechos de juventud.
“Chiqui”, se había graduado de abogado en la Universidad Santiago de Cali, años antes e irrumpido en la política a la sombra de una dirigente liberal, quien había ocupado la alcaldía la primera vez que se instauro el sistema, constituyéndose además en la primera mujer que había alcanzado el honor en Colombia, posteriormente formo un grupo político para oponerse a las pretensiones de la mujer que queria continuar en el poder y se lanzo de candidato , ganando el resultado final, las fuerzas que había creado lo apoyaron, pero duro escasos días en el mandato, siendo derribado por los opositores que lo demandaron por un caso de trifulca cuando era un joven.
Libre de ataduras jurídicas que le imposibilitaran sus pretensiones se lanza nuevamente en busca del poder, siendo los enemigos en sus pretensiones los amigos que había ayudado a elegir con su caudal electoral y eso los tenia reunidos ese día , para lo cual habían creado la fiesta de fin de año
En las horas de la tarde la gente agotada de la fiesta, se retiraban a sus hogares para la celebración familiar de despedir el año, yo hice lo mismo, despidiéndome de mis contertulios, quienes me comprometieron para que los acompañara en sus aspiraciones políticas.
Los primeros días del mes de enero, baje al pueblo, tenía amigos y estaba más cerca de mi propiedad, así que opte por volverme vecino del sitio. Ese día encontré al “chiqui”, que conociendo ya de mi oficio, me propuso que les diera clases de construcción a los oficiales y maestros , como un acto de campaña, de inmediato acepte la propuesta, además representaba una acción de colaboración en la lucha política de la cual ya me había identificado. Durante dos meses una vez por semana, en la sede del grupo, dictaba clases de construcción basado en el libro que había escrito con ocasión del sismo de Popayán:”Manual de construcción antisísmica de estructuras menores”. Los viernes asistía a la reunión semanal de la política del grupo y mi intervención era sobre vivienda de interés social. Esta entusiasta colaboración me puso dentro de los dirigentes que apoyábamos las aspiraciones del candidato.
Por esos años vivía en Cali, pero mi nueva afiliación política, requería de mi presencia para poder cumplir con los compromisos adquiridos.
Un día requirieron de mis conocimientos de ingeniero, por lo que viaje con “Chiqui”, a la vereda de “caparosal”, estaban en fiestas y se les había prometido el estudio de un muro para defender algunas viviendas ubicadas a la orilla del rio, de las crecidas y embates de este. Di las instrucciones respectivas y me aprestaba a dejar el sitio, cuando dos hombres en una motocicleta abordaron al candidato. Observe el dialogo situado a una prudente distancia, cuando ascendí al Toyota, que conducía el líder, este me dijo: ingeniero debemos ir por allí, me solicitan.
Manejo con velocidad el vehículo, por una vía para mi desconocida, llegamos a un caserío, allí supe que era “El Cabildo”, fuimos recibidos por un grupo de guerrilleros en aptitud de vigilantes de alguien con mando indicándonos el lugar. Se trataba de una casa en la cima del caserío, rodeada de una espesa vegetación, desde donde se podía divisar toda la región, especial para guarnecer a un jefe insurgente a las leyes el gobierno. Accedimos a la zona siendo siempre vigilados por la guardia, entramos al lugar cuando se nos dio la orden por uno de los escolta. En el fondo de la residencia en una alcoba que hacia las funciones de oficina, fuimos recibidos por un hombre joven que lucía un hermoso traje militar, parecía un oficial de la aviación norteamericana, con gafas oscuras, se saludo con amistad con “chiqui”, enseñando que eran viejos amigos, este se dirigió a mi presentándome como un ingeniero que estaba colaborándole en su campaña. Era el segundo del mando del grupo guerrillero “Jaime Bateman Cayon”, una insurgencia que tenía su asiento en las montañas de Miranda en el Cauca y que no se habían desmovilizados cuando el “M19”dejo las armas integrándose a la sociedad civil, su alias era “comandante Ernesto”.
Iniciaron una charla sobre distintos tópicos y citaban algunos nombres como si fueran ya conocidos, la conversación duro algo así como media hora y al despedirse, le recordó un encargo de un computador que le había regalado un señor muy conocido en la región, le envió un mensaje al tendero del pueblo, solicitándole una remesa.
Regresamos a la vereda que prestaba asilo al revolucionario y en una tienda solicite un aguardiente doble para calmar mi estado de tensión, ante la sorpresa que mostraba, era primera vez que tenía contacto con un guerrillero, no los conocía sino en los informes de la televisión. Debo decir que durante el tiempo que duro el encuentro, guardaba un miedo que trataba de disimular, para no aparecer como un cobarde. Descendimos a “caparosal”, lugar donde había dado las instrucciones técnicas, allí nos integramos a la fiesta que se iniciaba, eran ya más de las siete de la noche.
Al filo de la media noche y en pleno esplendor de la reunión, fuimos invadidos por guerillos, con sus acompañantes, ellos querían integrarse al ágape .Esa noche baile con las insurgentes, el miedo desaparecía, pero con temor me imaginaba una escalada del ejército. Siempre guarde como un secreto este suceso.
Esta experiencia, me enseño que el lugar que había tomado como sede de mi destino, era complicado, la zona incluida mi propiedad rural “El Agrado “en las montañas de Florida en el Valle, en alguna forma pertenecían a las huestes en rebeldía con el gobierno. Mis amigos decían que la finca de mi propiedad limitaba al occidente con el sexto frente de las Farc al sur con el “Bateman Cayon”, y al norte con el ejército Colombiano no tenia sino una salida al oriente con la civilización
La campaña por la alcaldía cada vez se tornaba más interesante. El gobierno local , se resteaba buscando el apoyo popular, el enemigo a vencer era el jefe natural de los últimos años, para fortuna no hubo brotes de violencia, que pudieran empañar el proceso político.
En la última semana antes de las elecciones, tuvimos la idea de sacar un periódico, se llamo “La chiva Mirandeña”, lo dirigía con mi amigo Walter, segundo de abordo en las pretensiones electorales. Este se constituyo en un golpe certero, en el mostrábamos todas nuestras fortalezas y las de nuestra gente, así que el día de las elecciones trabajamos sin descansar. A eso de las diez de la noche de ese día del mes de octubre, pudimos cantar victoria. Habíamos logrado la alcaldía con “chiqui”.
“Chiqui”, como lo dice el cariñoso apodo con que todo el mundo lo llamaba y sabiendo que a él le gustaba más que lo llamaran así, que con su propio nombre, era una persona de baja estatura, ojos verdes que lo caracterizan pero al mismo tiempo de un gran corazón, sus amigos le decían jocosamente “el pequeño gigante”. La política era su destino y desde muchacho lo entendió, en las aulas del colegio ya sobresalía, toda su generación sabía que estaba hecho para grandes cosas. De carácter astuto, de una familia de inmigrantes a Miranda que provenía del sur del Valle, la violencia de la época, y su origen liberal, hicieron que su padre emigrara a la región del norte del Cauca. Estudió derecho con dificultades económicas, gozaba de un buen sentido del humor.
En su carrera política, después de su fallido intento por ser alcalde de su pueblo, fue Secretario de Educación del Cauca, en Popayán, tiempo en el cual hizo grandes amigos en la política, había pertenecido al nuevo liberalismo y asistió a su sepelio, cuando el líder Luis Carlos Galán fue asesinado en Agosto de 1989. En su vivienda en la sala principal, la presida un retrato del político inmolado.
Ocupo los meses de noviembre y diciembre preparando su gobierno y estructurando lo que sería su gabinete. Por mis oficios al movimiento y profesión, fui nombrado jefe de Planeación.
Se posesiono de alcalde el 1 de enero de 1994, acompañado por sus padres, permanecía soltero, pero las mujeres fueron elemento vital en su vida. Cuando ocupo la oficina vio que las llaves de la alcaldía no habían sido entregadas por el saliente, armo semejante bulla con sintonía nacional por el absurdo hecho, atendiendo desde los corredores, del edificio público acompañado por sus colaboradores y frente a las cámaras de televisión, que denunciaban el insólito suceso.
Todos los actos de su vida incluida la alcaldía fueron irreverentes, gobernaba con su sentido y trataba de desconocer que existía un articulado de normas que le ataban en su proceder, para él era posible todo, esto fue aprovechado por sus contradictores, que los tuvo en cantidad, y le armaron las más sofisticadas demandas, que con habilidad respondía y soportaba, tenía una rara filosofía sus enemigos, tenían que ser enemigo de sus amigos, no soportaba términos medios. Su alcaldía paso a la historia por la calidad y cantidad de obras. Transformó la ciudad, recibió un pueblo pequeño y lo transformo.
Desde la oficina de Planeación, lo primero que hice fue proponerle al Alcalde la construcción de una avenida, que partiendo del Puente sobre el rio Desbaratado, llegara al pueblo, de doble vía y separador central, igualmente bahías para el estacionamiento de buses intermunicipales, con la aceptación del señor alcalde, contratamos los servicios del ingeniero Germán Arboleda, quien había sido Director de planeación de Cali, experto en desarrollo urbano y con maestría en vías.
Tomo tres meses para presentarnos el proyecto vial, que le cambiaria la cara al municipio, además de valorizar los terrenos limítrofes, se convertiría en un eje para estimular el turismo, el que empezábamos a considerar como una fortaleza.
El ingeniero realizo la respectiva exposición del proyecto y quedo en manos de “chiqui”, hacer la respectiva gestión ante las instancias nacionales para convertir en una realidad el proyecto.
Durante su gestión se construyo el formidable proyecto que cambio la fisonomía urbana, hoy podemos decir que la obra de más trascendencia construida durante la vida urbana municipal lo representa la avenida. Arboleda, el proyectista, es profesor internacional de vías y en sus conferencias, muestra la Avenida Centenario, como el logro de una Administración que quiere hacer las cosas bien y ese fue José Norbey Grajales.
“Chiqui”, entendía que en las montañas existía la participación insurgente y esta de una manera muy local, Miranda era de los únicos municipios que tenía guerrilla propia.
Un día tomo la decisión de ir a uno de los lugares más alejados de la cabecera municipal, la vereda de “cajones”, en la parte alta, muy cerca del nacimiento del rio Desbaratado. Una comunidad solicitaba la instalación de un aula, pues los niños tenían que caminar varias leguas para asistir a la escuela más cercana. Viajamos en vehículo, hasta la Mina, zona de explotación del mármol y de allí en caballo, durante cinco horas para llegar a una casa en la cima de la montaña, que habían ofrecido para la instalación del aula. Durante el viaje ecuestre fuimos abordados por un miliciano del “Bateman”, quien se atribuía para el movimiento la gestión educativa, en el viaje comentaba del ofrecimiento de los Ingenios de la zona, en dinero para dejar el camino de la insurgencia y en su ignorancia confundía pesos con dólares, por lo que las cifras mencionadas eran astronómicas .
Llegamos al lugar, éramos esperados por toda la comunidad interesada en el propósito educativo, los organizadores tenían preparado un almuerzo y en el patio de la casa, instalaron lo que sería el sitio de reunión, a un lado la mesa directiva, que sería ocupada por el alcalde y demás personal del gabinete que asistía, al frente y con una separación de varios metros, el lugar que ocuparían la comunidad.
En su fogosa intervención el “chiqui”, hablaba del interés de su administración, en la educación y decía como esas comunidades tan lejanas al desarrollo era prioridad de su gobierno, yo ocupaba el sitio en la mesa, al lado del señor alcalde, cuando un gallo joven, se atravesó en el espacio entre la comunidad y la mesa directiva, deteniéndose en el centro. ”Chiqui”, enardecía mas sus palabras, sin darse cuenta del animal y este lo miraba detenidamente cada vez que el orador, hacia una genuflexión en sus palabras, el animal con incredulidad mecía su cabeza. Aproveche para interrumpirle el discurso y al oído le dije: mira al gallo, este meneaba su cabeza y exprese de acuerdo a los ademanes del gallo, decía” Si este señor cumple, todo lo que está diciendo, el próximo sancocho de pollo voy a ser yo”. Aquí termino la reunión, la risotada fue general ya que todo el mundo observo, lo que estaba pasando.
La verdad, se cumplió instalando en esa casa el aula requerida por los educandos, continuamos el viaje, dormiríamos en la última vivienda existente en la región, a dos horas de las lagunas donde nace el rio.
Con grave preocupación veíamos como los colonos descuajaban monte para sembrar amapola, lo único que desafortunadamente admirábamos era la belleza de las flores de amapola, pero el daño irreparable causado a la naturaleza no tenía perdón de Dios.
Qué tristeza que estos paramos, no tengan una intervención más decidida de los gobernantes, como vamos veremos a Colombia convertida en un desierto sin agua, con unas montañas estériles y sin el liquido precioso.
Durante el mandato del “chiqui”, el gobierno nacional instauro unos diálogos para lograr la desmovilización del grupo guerrillero “Jaime Bateman Cayon”, asentado en territorio de Miranda. El grupo “M19” que operaba en la zona del Cauca, municipios de Toribio, Corinto, había logrado su desmovilización en acuerdos políticos con el gobierno nacional. Su máximo jefe Carlos Pizarro Leongomez, había dejado la causa insurgente, para reintegrarse a la lucha política por medios electorales. Siendo candidato presidencial, en una campaña política, fue abaleado al interior de un avión.
El “Bateman Cayon “. Fue un puñado de insurgentes que no están de acuerdo con el programa de desmovilización del “M19”, hicieron tolda aparte y se constituyeron en una fuerza sediciosa, tomando como sede de sus actividades las montañas del Cauca, especialmente las del Municipio de Miranda. Su nombre lo tomaron de Jaime Bateman Cayon, un dirigente samario que fundó el “M19”, y encontró la muerte en un accidente aéreo, viajando a Panamá.
Los diálogos iníciales, fueron en la vereda “La Cilia”, parte alta de la montaña, se tenía el acompañamiento de la Cruz Roja Internacional, y de Bogotá enviaban unos duchos en conversaciones para acuerdos con insurgentes. El alcalde de Miranda renuncio a su participación, ya que sus funciones no le permitían disponer de tiempo, paro lo cual designo a su Jefe de Planeación.
En la primera reunión, un grupo de aproximadamente cuarenta personas, la mitad guerrilleros, muchos de ellos importados de otros sectores y expertos en acuerdos, con educación universitaria. Lo primero que se discutió fue sobre el avituallamiento de los insurgentes, estos pidieron tal cantidad de cosas innecesarias, que si no es por la Cruz Rojas, se dañan los diálogos sin iniciarlos, solicitaron cosa para por lo menos 25.000 personas, recuerdo 2.550 kilos de repollo, 3.000 de tomate, en fin todo era monumental: emisora, carros, pero lo más desconcertante era la cantidad de comida.
En un descanso que solicitaron los de la Cruz Roja, nos reunimos en pequeños grupos, para comentar lo sucedido de la parte de la reunión que llevábamos, un enviado de Bogotá, que dialogaba con una guerrillera, le dijo: Creo que se le olvida algo señorita, veo que han olvidado pedir gimnasios, porque para tanta comida van a perder la línea. La mirada de la insurgente fue tan severa que todos pedíamos escondedero a peso.
Fueron varias semanas las que nos ocuparon los diálogos, pero una acción de otro grupo de insurgentes que no estaban interesados en arreglos los desbarataron.
“Chiqui” continuaba su gobierno, frente a los despropósitos de la oposición, que lo querían ver en el asfalto, sus enemigos todos los días le instauraban una demanda y desafortunadamente el por su proceder lo permitía. Recuerdo que vivía en la casa de William Wagner, un viejo paisa de origen alemán, padre de una hermosa familia Mirandeña, que me acogió sin reservas, muchos días escuchaba a eso de las cinco de la mañana el ruido de la pólvora, voladores que generalmente se usan en la celebración de fiestas patrias o religiosas, me levantaba preguntaba que estaba sucediendo y casi siempre me respondían que era la oposición que celebraba las destitución del “chiqui”.
Termino su mandato haciendo caso omiso a las afrentas de sus enemigos, realizando una gestión para la historia y que las gentes siempre le recordaran